<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-29428332</id><updated>2011-07-07T23:18:37.201+02:00</updated><title type='text'>Coprolitos Cavernarios</title><subtitle type='html'>El equivalente literario de las cacas fosilizadas de un cavernícola con&lt;br&gt;
síndrome de Peter Pan, para lectores con el sentido del gusto atrofiado&lt;br&gt;
y la sensibilidad de una estalactita</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://coprolitos.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29428332/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://coprolitos.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Jean Mallart</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FdMipHpt0wo/S2VTMIyd3EI/AAAAAAAAArI/BICyPTlT5JQ/S220/monograma_360.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>6</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29428332.post-1284182004179190173</id><published>2011-03-30T12:05:00.001+02:00</published><updated>2011-03-30T12:07:03.100+02:00</updated><title type='text'>Traición en Edén [relato / ciencia ficción / religión]</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;TRAICIÓN EN EDÉN&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A CAUSA DE UNA TRAICIÓN. Por eso somos mortales y sufrimos penas y dolor. Por eso el mundo es como es: un valle de lágrimas. Por una mentira y una traición. Si Yahvé no hubiese mentido a la pareja original diciéndoles que el Árbol de la Ciencia acarrearía su muerte, nada sería como es. En todo caso, en lugar de dañarles tan cruelmente, hubiera sido más inteligente borrarles de la faz de la tierra, aunque fuera injustamente. La serpiente tampoco tuvo culpa; no hizo más que decir la verdad sobre el árbol. Toda la culpa es del propio Yahvé. Y si la serpiente actuó maliciosamente (cosa que no creo), fue también por su culpa. En primer lugar, por haber creado a la serpiente con esa cualidad traviesa. Esto nos plantea una cuestión. ¿Creó Yahvé el pecado, o fue al revés? Si fue Yahvé quien creó el mal, cometió un fallo. Si no quería el mal, no haberlo creado, ¿no os parece? Digamos que fue un experimento. ¿No era norma de Yahvé ver si era bueno lo que había creado antes de permitir que siguiera existiendo? En segundo lugar, cometió un grave error al poner a la pareja y al árbol en el mismo lugar. Por otro lado, Adán y Eva no eran responsables de sus actos, ya que confiaban en Yahvé. Si Yahvé hubiera aleccionado bien a la pareja sobre la naturaleza del árbol y las consecuencias de comer sus frutos, es decir, si los hubiera programado mejor, nada hubiera ocurrido. Por otro lado, tanto Adán como Eva admitieron inmediatamente haber desobedecido, aunque lo hicieron al verse traicionados, convencidos de que hacían bien. Esto indica que no sabían que habían errado. ¿Seguían ignorando que lo que habían hecho estaba mal? No; en realidad sabían que no estaba mal haber comido el fruto del árbol de la ciencia. Y lo supieron gracias al propio fruto, que les dio el conocimiento absoluto que, hasta entonces, sólo Yahvé poseía. Aunque la serpiente estaba cerca de este nivel de consciencia, no era omnisciente, pues la Ciencia Universal es un atributo exclusivo de los dioses, y no sólo eso, sino el único atributo divino propiamente dicho, del que se deriva su poder para Hacer. Pero el mero conocimiento no sirve si no se es astuto y sabio a la hora de aplicarlo con prudencia, al modo en que las serpientes lo son. Yahvé era joven aún. Como muchos jóvenes, se creía el centro del universo. Pero otro ser mayor le había creado a él, cometiendo sin advertirlo una sutilísima falta. Y a causa de esa pequeñísima tara en su genética, Yahvé surgió en el Universo como un alma ligeramente trastornada. A causa de ello, muchas veces actuaba erróneamente y llevado por la sinrazón, aunque sin duda a él le parecía que era justo todo lo que hacía. Al convertirse Adán y Eva en dioses, con la Ciencia Universal que es su atributo, Yahvé se sintió amenazado, en un ataque de paranoia. No podía permitir que estos nuevos dioses hicieran uso de la Ciencia Universal. Así que, mientras estaban indefensos, recién adquirida la divinidad, les mutiló para que nunca tuvieran tiempo de hacerlo. Les dio solamente un corto tiempo de vida. Así, nunca adquirirían el poder de Hacer, que exigía siglos de práctica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Vamos a reconstruir la escena. Yahvé se acercó a Adán y Eva y les dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    —Podéis comer de todos los árboles menos de ése que está allí en el medio. Ese ni tocarlo. Si lo tocáis, moriréis. ¿Entendido?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Adán y Eva no contestaron, ya que en realidad no lo habían entendido. ¿Qué quería decir Yahvé? ¿Que el árbol era venenoso, o que no lo era, pero que él les mataría si lo tocaban? Y, si la respuesta era lo segundo, ¿por qué les amenazaba de ese modo? ¿Qué tenía ese árbol para que Yahvé les amenazara así? ¿Que ocultaba Yahvé? Estaban muy confusos. Yahvé interpretó su silencio como un asentimiento y les dejó. Al rato, Eva dijo a Adán:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    —¿Estás pensando lo mismo que yo? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    —Pienso que no es posible que Yahvé nos esté ocultando algo. Confío en él más que nada en Edén. Él no haría eso, ni nos mataría. Confío plenamente en él. El árbol es venenoso; estoy seguro. Por eso nos ha dicho que moriremos si comemos sus frutos o los tocamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Curiosos, se acercaron al árbol. Yahvé no había dicho nada de no acercarse. Allí estaba la serpiente, que era un animal muy sabio, bueno y honrado. Seguramente, Eva le preguntó por el árbol (cosa que oculta el texto bíblico), pues, de otro modo, ¿cómo iba a adivinar la serpiente que Yahvé les había prohibido comer de él? Puede que la conversación se desarrollara así:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    —Hola, serpiente, ¿qué tal te va? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    —Hola, Eva. Ya ves, aquí, descansando junto al Árbol de la Ciencia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    —¿El Árbol de la Ciencia? ¿Es así como se llama? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    —Claro. ¿Es que no lo sabías? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    —Pues no. Yahvé no nos lo dijo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    —¿Y tú tampoco lo sabías? —preguntó la serpiente dirigiéndose a Adán. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    —No, ni idea. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    —Qué raro. Yo sí lo sabía. Bueno, pues ya lo sabéis. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    —¿Y porqué se llama así? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    —¿Cómo? ¿Es que no sabéis nada de este árbol? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    —Sólo que es muy venenoso. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    —¿Venenoso? ¡Qué va! ¿Venenoso, decís? ¿De dónde habéis sacado esa idea? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    —No sé —dijo Adán, confundido—, lo hemos supuesto porque Yahvé nos dijo que moriríamos si tocábamos sus frutos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    La serpiente, sobresaltada, exclamó muy sorprendida:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    —¿Es cierto eso, Eva? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    —Sí —asintió la mujer—, es cierto. Nos dijo que podíamos comer de todos los árboles menos de éste. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    —¿De verdad dijo eso? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    —Sí, eso dijo. Es verdad —confirmó Adán. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    —Pero eso no puede ser —dijo la serpiente, muy impresionada—. Mentís. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    —¡No, no! —exclamó la pareja al unísono. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    —¡Es cierto lo que decimos, serpiente! —dijo Eva. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    —¡Sí! —exclamó Adán. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    —¡Pero eso no es cierto! ¡Yahvé nunca diría eso! ¡Tenéis que estar mintiendo! &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    —No mentimos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    —Sí, mentís. Confío totalmente en Yahvé. Le conozco mejor que nadie. Ya sé que es un poco veleta a veces, quizás una vez cada centenar de millones de años. Pero no os creo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    —Entonces —dijo Eva, que había empezado a palidecer—, ¿no es venenoso el árbol? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    —Claro que no. Es el Árbol de la Ciencia Universal. Su fruto confiere a los humanos el conocimiento de todas las cosas. Así obtuvo Yahvé la divinidad. Otro dios le formó a él, como hizo Yahvé con vosotros, y le permitió probar el fruto. Luego se trasladó a su territorio, donde moran los dioses, fuera de este mundo, en las estrellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Adán se había quedado mudo al saber que Yahvé les había engañado. Eva lloraba quedamente, sentada en el suelo. Al ver su reacción, la serpiente empezó a convencerse de que decían la verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    —Yo no sé por qué, pero si lo que decís es cierto, Yahvé no quiere regresar —dijo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    —¿Qué haremos ahora? —se lamentó Eva —. Hemos sido engañados. Traicionados por aquel que más amamos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    —Si yo fuera tú —dijo la serpiente—, tomaría ahora mismo el fruto del Árbol. Y si fuera Adán, haría lo mismo. Os abrirá los ojos. Sabréis lo que está bien y lo que está mal, y podréis decidir lo que queréis hacer. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    —La serpiente tiene razón, Adán. Comamos del Árbol —dijo Eva alargando su mano hacia los frutos que pendían apetitosos de las ramas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    —¡No, Eva! ¡Espera! —gritó Adán sujetando a Eva con mano rápida y firme— No debes comer. Tenemos que pensarlo. ¿Y si la serpiente miente? Aún no puedo creer que Yahvé lo hiciera. Podemos estar equivocados. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    —Yo nunca miento —dijo la serpiente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    —Podrías estar mintiendo al decir eso —contestó Adán. Se mesó el cabello con la mano libre—. No tengo experiencia con la mentira. Ya no sé qué creer. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    —Suéltame —dijo ella con expresión decidida— y lo sabrás enseguida. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    —No, Eva. ¡Podrías morir! &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    —¡Suéltame! —gritó Eva, revolviéndose como una gata. Adán intentó retenerla lejos del árbol, pero ella se zafó y, finalmente, agarró un fruto y lo mordió. A Adán se le heló la sangre en las venas cuando miró el rostro de Eva. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    —Ahora lo entiendo —dijo ella—. Lo sé todo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    —Eva, Eva... —balbució el pobre Adán, consternado— ¿Qué has hecho? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    —Ven, Adán. Come. Desengáñate.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Adán se acercó a ella y tomó el fruto de sus manos. La miró un momento. Luego miró a la serpiente y, por fin, mordió el fruto. Si ella moría, él no quería vivir. Entonces su mente se inundó de luces, colores y sonidos de toda índole, y sintió cosas que nunca había sentido, y supo reconocer todas esas nuevas nociones y sensaciones. Con el tiempo, podría manejar toda esa información; su mente estaba ahora conectada a la mente colectiva del Universo. Y vio que Yahvé les había mentido. Y supo dónde se hallaba el Árbol de la Vida que confería la inmortalidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    —Debemos comer de ese árbol también —dijo Eva. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    —No, no comeréis del Árbol de la Vida —dijo una voz a sus espaldas. Era Yahvé, que los observaba con una feroz sonrisa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    —¿Quieres ser como yo, Adán? —dijo Yahvé —. No lo permitiré. Antes que permitiros ser como yo, arrasaré este lugar. ¡Me pertenece! Yo lo creé. No deberíais haberme desafiado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    —Nos traicionaste —acusó Eva llena de fuego. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    —¿Por qué les mentiste? —dijo la serpiente. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    —Maldita bocazas, cállate de una vez. ¡Te maldigo! Desde este momento, por haber hablado más de la cuenta, permanecerás sorda y muda. Así no podrás entender ni comunicarte. Además, te arrastrarás siempre sobre tu vientre; así aprenderás un poco de humildad —dijo Yahvé, y así fue. La serpiente quedó sorda y muda, y perdió sus extremidades. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    —¿Por qué la castigas? ¡Eres maligno! —dijo Eva. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    —La castigo así porque es mi voluntad. No es necesaria ninguna otra razón. Y ahora te toca a ti, Eva. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    —¿Qué vas a hacer, Yahvé? —exclamó Adán, horrorizado al ver a su amiga serpiente mutilada tan salvajemente, y a su mujer en peligro. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    —A partir de ahora, todo va a cambiar para ti, Eva. Ya no dominarás más a tu hombre. Él te someterá con los peores trabajos. Serás su esclava, como un animal para él. Serás una cosa para él. Parirás a tus hijos con dolor y serán una carga para ti. Sin embargo, tu deseo te arrastrará hacia él. Por más que te haga sufrir, siempre le buscarás —dijo Yahvé. Y así fue. Merced al sortilegio de Yahvé, Eva sintió de pronto una gran necesidad de Adán, y lo miró con ojos que expresaban temor y desconfianza. Y, aunque algunas de sus descendientes lograron evitar la maldición, en todo el mundo fueron centenares de miles de millones quienes la sufrieron durante muchos milenios. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    —En cuanto a ti —dijo Yahvé mirando a Adán con fijos ojos llameantes de odio—, vas a saber lo que es sufrir. Por desafiarme, maldita sea la tierra. Tendrás que bregar para comer. Regarás con sangre, sudor y lágrimas todos los campos en la lucha por sobrevivir. Y cuando llegue el momento morirás, porque he dispuesto que tu cuerpo se corrompa poco a poco desde este instante, hasta que mueras. Lo mismo reza para Eva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Y así fue. Durante muchos milenios, la vida del hombre fue una constante lucha por la supervivencia. Sufrió agónicamente para conseguir alimento hasta que supo cómo tenerlo siempre cerca de él. Pero, aún así, sufrió penalidades y trabajos. Pues el trigo no crecía solo en abundancia, ni se ordeñaban solas las bestias que proporcionan la leche, ni se despiezaba sola su carne, ni se curtía sola su piel, ni se hilaban solos sus cabellos para fabricar ropajes que protegieran el cuerpo de los terribles inviernos que asolarían la tierra durante siglos para sufrimiento de la humanidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    —¡Fijaos bien en ellos! —se burló Yahvé—. ¡He aquí al hombre que ha llegado a ser como uno de nosotros por el Conocimiento Universal! De poco ha de servirle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Entonces los expulsó de ese territorio en dirección al oeste, y hechizó el Edén con su magia para ocultarlo a la vista de los hombres, de modo que no pudieran regresar y comer del Árbol de la Vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Mas, llevado de la precipitación, Yahvé cometió otro error. Adán comunicó a sus descendientes, Abel, Caín y Set, todo lo que pudo averiguar en el tiempo que duró su vida, tan sólo unos miles de años. Y así lo hicieron también sus descendientes, que habían heredado de Adán y Eva el acceso al Conocimiento Universal y una larga vida. Abel inventó la agricultura. Caín desarrolló la ganadería y el asesinato:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    —¿Por qué me traes esa quijada, hermano? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    —No es nada personal, Abel. Son los negocios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    A medida que las generaciones se sucedían, menor era la esperanza de vida, pero mayor el número de personas. Y cada una de ellas descubría un poco más. Pronto, hubo tantas personas que el Conocimiento quedó muy esparcido. Ciertas comunidades, que habían recuperado más información, vivían más y mejor que otras que habían recuperado menos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Entre aquellos que vivían más y mejor estaban los llamados filósofos. En ocasiones, algunos filósofos fueron llamados dioses por sus seguidores. Así ocurrió en algunos lugares. Se trataba de personas que, en efecto, tenían mejor acceso al Conocimiento Universal que sus semejantes. Había que ser muy fuerte para vivir con tales conocimientos. Algunos consiguieron sobrellevar ese caudal extraordinario de información con bastante buen juicio. Tuvieron también el buen tino de transmitir cuanto pudieron a sus semejantes, aunque con más fortuna en unos casos que en otros. A unos pocos de éstos les fue posible utilizar ciertas artes así adquiridas de modo que aparecían ante sus semejantes como seres divinos capaces de portentosos milagros. Pero eran mortales. Se dice que uno o dos de estos hombres lograron emancipar sus almas de la carne y viajaron a morar con sus iguales, allá entre las estrellas, mas nada de esto ha sido demostrado con seguridad; las pruebas al respecto eran circunstanciales. Se sabe que sus cuerpos murieron, y es casi seguro que sus almas murieron con sus cuerpos. Si alguien halló el modo de anular la magia de Yahvé, su acceso al Conocimiento Universal debía rayar en la omnisciencia. Cuentan que un habitante del Mediterráneo oriental logró este nivel de conocimiento. Uno de los libros que narran la historia de Yahvé cuenta al final la historia de este hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Un relato de Jean Mallart ©1998 JFP Mallart&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29428332-1284182004179190173?l=coprolitos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://coprolitos.blogspot.com/feeds/1284182004179190173/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29428332&amp;postID=1284182004179190173' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29428332/posts/default/1284182004179190173'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29428332/posts/default/1284182004179190173'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://coprolitos.blogspot.com/2011/03/traicion-en-eden-relato-ciencia-ficcion.html' title='Traición en Edén [relato / ciencia ficción / religión]'/><author><name>Jean Mallart</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FdMipHpt0wo/S2VTMIyd3EI/AAAAAAAAArI/BICyPTlT5JQ/S220/monograma_360.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29428332.post-114976450821034523</id><published>2006-06-08T12:59:00.000+02:00</published><updated>2006-06-08T13:01:48.210+02:00</updated><title type='text'>2 poemas de amor humor [ripios] [humor]</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;1&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;Muero por ella; &lt;br /&gt;&lt;dd&gt;por ella muero. &lt;br /&gt;&lt;dd&gt;Ella es mi estrella &lt;br /&gt;&lt;dd&gt;y mi lucero. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;Es mi vida &lt;br /&gt;&lt;dd&gt;y mi homicida. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;Cede a mi ruego &lt;br /&gt;&lt;dd&gt;con besos de fuego. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;Es mi veneno &lt;br /&gt;&lt;dd&gt;y mi remedio; &lt;br /&gt;&lt;dd&gt;mi cielo,&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;mi infierno...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;Es todo lo que tengo, &lt;br /&gt;&lt;dd&gt;mi pena y mi consuelo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;¡Qué haría yo sin ella, &lt;br /&gt;&lt;dd&gt;tan seductora en su botella! &lt;br /&gt;&lt;dd&gt;Pierdo la cabeza &lt;br /&gt;&lt;dd&gt;por la cerveza. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;center&gt;* * *&lt;/center&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;2&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;Te abrazo, &lt;br /&gt;&lt;dd&gt;posando mi mejilla en tu regazo&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;con cariño,&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;como un niño, &lt;br /&gt;&lt;dd&gt;suspirando. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;Te abrazo, &lt;br /&gt;&lt;dd&gt;te estrecho entre mis brazos &lt;br /&gt;&lt;dd&gt;y sonrío, &lt;br /&gt;&lt;dd&gt;dormido, &lt;br /&gt;&lt;dd&gt;a tu lado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;¡Oh adorada! ¡Oh amada!, &lt;br /&gt;&lt;dd&gt;¡Querida, querida almohada...!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29428332-114976450821034523?l=coprolitos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://coprolitos.blogspot.com/feeds/114976450821034523/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29428332&amp;postID=114976450821034523' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29428332/posts/default/114976450821034523'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29428332/posts/default/114976450821034523'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://coprolitos.blogspot.com/2006/06/2-poemas-de-amor-humor-ripios-humor.html' title='2 poemas de &lt;strike&gt;amor&lt;/strike&gt; humor [ripios] [humor]'/><author><name>Jean Mallart</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FdMipHpt0wo/S2VTMIyd3EI/AAAAAAAAArI/BICyPTlT5JQ/S220/monograma_360.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29428332.post-114976224986150837</id><published>2006-06-08T12:14:00.000+02:00</published><updated>2006-06-08T13:05:57.936+02:00</updated><title type='text'>«Romance del "cunnilingus" no retribuido», por Jean Mallart [ripio infame] [humor verde]</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;WARNING&lt;/b&gt;: Esto no es alta literatura. Lo escribí en veinte minutos entre clase y clase de Análisis Documental, durante mi estancia en la Universidad de Murcia, y no presté atención a la métrica. Además, es muy guarro. Recomiendo a los &lt;i&gt;finolis&lt;/i&gt; que se abstengan de leerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A petición de la casta Pino y de Carmen (&lt;i&gt;Afrodita&lt;/i&gt; o &lt;i&gt;Galamera&lt;/i&gt; en la red), para jolgorio del respetable, presento a tan excelente concurrencia el siguiente... &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Romance del &lt;i&gt;cunnilingus&lt;/i&gt; no retribuido&lt;/b&gt;,&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;por Jean Mallart (aunque le gustaría poder negarlo),&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&lt;i&gt;Murcia, 1993&lt;/i&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Oh el dolor que sufren los cojones &lt;br /&gt;de tanto beber en pilones &lt;br /&gt;y no tener nunca la suerte &lt;br /&gt;de chingar hasta la muerte! &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Oh no dar cobijo &lt;br /&gt;a mi pobre pijo! &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me aportan las mujeres &lt;br /&gt;suficientes placeres. &lt;br /&gt;Y el placer que les di no mengua &lt;br /&gt;que parezca una Evax mi lengua. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo asumo; lo reconozco: &lt;br /&gt;no me como ni un rosco. &lt;br /&gt;Tengo la diestra callosa &lt;br /&gt;de tanto darle a la cosa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero aún no desespero &lt;br /&gt;de mi deseo primero, &lt;br /&gt;que es poder meter &lt;br /&gt;entre piernas de mujer &lt;br /&gt;mi potente, largo, viril &lt;br /&gt;y mayestático misil. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Claro que... &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Está bien beber en pilón &lt;br /&gt;si luego hay contraprestación. &lt;br /&gt;Es de justicia que ella &lt;br /&gt;beba luego a morro de botella. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mas para muchas beber a morro &lt;br /&gt;constituye un gran engorro...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ellas no entienden de contraprestaciones &lt;br /&gt;y les da igual que luego te duelan los cojones;&lt;br /&gt;después de correrse, &lt;br /&gt;suelen desentenderse. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;#0151;¡Oye! &amp;#0151;reclama el chaval &lt;br /&gt;que nota que algo anda mal&amp;#0151;&lt;br /&gt;¡Que ahora me toca &lt;br /&gt;metértela en la boca! &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;#0151;De eso nada&lt;br /&gt;&amp;#0151;replica la malvada&amp;#0151;. &lt;br /&gt;No me comiste bien la raja; &lt;br /&gt;¡confórmate con una paja! &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escenas como la siguiente &lt;br /&gt;son ya moneda corriente: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras tragarse quintales &lt;br /&gt;de jugos vaginales, &lt;br /&gt;hacerla chillar de placer &lt;br /&gt;con su oficio de &lt;i&gt;grand gourmet&lt;/i&gt;, &lt;br /&gt;provocarle un buen mareo &lt;br /&gt;con incansable chupeteo, &lt;br /&gt;darse un banquete de langostino &lt;br /&gt;y calmar su furor uterino, &lt;br /&gt;el incauto piensa que es hora &lt;br /&gt;de que haga ella de locutora. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Despegando el careto de su entrepierna &lt;br /&gt;le dice con voz muy tierna: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;#0151;¡Cómeme el rabo, cerda! &lt;br /&gt;&amp;#0151;¿Que te la chupe? ¡Y una mierda!&lt;br /&gt;¡Si quieres que enciendan tu vela &lt;br /&gt;que te la chupe tu abuela! &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahí se queda plantado &lt;br /&gt;el joven lingüista estafado,&lt;br /&gt;con la polla enhiesta &lt;br /&gt;y con ganas de fiesta ,&lt;br /&gt;reclamando las atenciones &lt;br /&gt;de unos labios juguetones. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Moraleja: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para evitar decepciones &lt;br /&gt;y posibles violaciones, &lt;br /&gt;asegúrate tu ración &lt;br /&gt;antes de amorrarte al pilón, &lt;br /&gt;o te dejarán colgado y lleno de deseo, &lt;br /&gt;sin más opción que darte un meneo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;copy; Jean Mallart 1993&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29428332-114976224986150837?l=coprolitos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://coprolitos.blogspot.com/feeds/114976224986150837/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29428332&amp;postID=114976224986150837' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29428332/posts/default/114976224986150837'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29428332/posts/default/114976224986150837'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://coprolitos.blogspot.com/2006/06/romance-del-cunnilingus-no-retribuido.html' title='«Romance del &quot;cunnilingus&quot; no retribuido», por Jean Mallart [ripio infame] [humor verde]'/><author><name>Jean Mallart</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FdMipHpt0wo/S2VTMIyd3EI/AAAAAAAAArI/BICyPTlT5JQ/S220/monograma_360.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29428332.post-114976155527625629</id><published>2006-06-08T12:10:00.000+02:00</published><updated>2006-06-08T12:12:35.280+02:00</updated><title type='text'>¡Ho, ho, ho! (Cuento de Navidad) [relato] [fantasía / humor negro]</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;FONT size=3&gt;P&lt;/font&gt;AP&amp;Aacute; &lt;FONT size=3&gt;N&lt;/font&gt;&amp;Ouml;EL estaba preocupado. Se hab&amp;iacute;a quedado sin dinero; estaba arruinado. Ning&amp;uacute;n banco aceptaba prestarle nada, pues no dispon&amp;iacute;a de avalistas ni de bien alguno que pudiera servirle para respaldar los cr&amp;eacute;ditos que necesitaba. No ten&amp;iacute;a dinero para huir a otro lugar con una nueva identidad, como hab&amp;iacute;a hecho ya tantas veces. Estaba acabado.&lt;br /&gt;&lt;DD&gt;&amp;mdash;Si es que no se puede ser bueno en esta vida &amp;mdash;se quej&amp;oacute; amargamente Pap&amp;aacute; N&amp;ouml;el mientras se serv&amp;iacute;a su tercer benjam&amp;iacute;n de espumoso barato.&lt;br /&gt;&lt;DD&gt;&amp;mdash;Y tanto &amp;mdash;asinti&amp;oacute; Mam&amp;aacute; N&amp;ouml;el, que acababa de pasar dos horas achicharr&amp;aacute;ndose los sesos con el secador para mantener sus blancos rizos rizados&amp;mdash;. Mira que te dije un mill&amp;oacute;n de veces que no fueras regalando cosas por ah&amp;iacute;, que luego no dan ni las gracias. Malditos desgraciados...&lt;br /&gt;&lt;DD&gt;&amp;mdash;Tienes raz&amp;oacute;n, Mam&amp;aacute; &amp;mdash;murmur&amp;oacute; Pap&amp;aacute; N&amp;ouml;el apurando su copa.&lt;br /&gt;&lt;DD&gt;&amp;mdash;S&amp;iacute;, Klaus, y tanto que tengo raz&amp;oacute;n. Al menos, ahora que por fin est&amp;aacute;s arruinado, &amp;iquest;eh?, viviremos m&amp;aacute;s tranquilos. Gracias a Dios por eso; ser&amp;iacute;as capaz de salir tambi&amp;eacute;n esta Navidad s&amp;oacute;lo para quedar bien. &amp;iexcl;Y yo a morirme de asco aqu&amp;iacute;, cuidando a los renos! Hace un siglo que no vamos de vacaciones por culpa de esa est&amp;uacute;pida man&amp;iacute;a tuya.&lt;br /&gt;&lt;DD&gt;&amp;mdash;Alg&amp;uacute;n d&amp;iacute;a te llevar&amp;eacute; al Caribe &amp;mdash;dijo Pap&amp;aacute; N&amp;ouml;el mientras se serv&amp;iacute;a m&amp;aacute;s burbujas&amp;mdash;. Ya ver&amp;aacute;s qu&amp;eacute; bien, qu&amp;eacute; calorcillo m&amp;aacute;s rico.&lt;br /&gt;&lt;DD&gt;Mam&amp;aacute; N&amp;ouml;el hizo una mueca de desagrado, pero se mordi&amp;oacute; la lengua. &amp;iexcl;A buenas horas, mangas verdes! &amp;mdash;nunca mejor dicho&amp;mdash; Un siglo atrás le había prometido Venecia, y París el siglo anterior. Nunca cumplió tales promesas... Ahora, sin una sola moneda en el arcón, sabía con certeza que tampoco cumpliría la que le había hecho esta vez. &amp;iquest;Qu&amp;eacute; iba a hacer ella en el Caribe, de todos modos, ahora que su cuerpo estaba fofo y envejecido? Se morir&amp;iacute;a antes de desnudarse para tomar el sol, y ligarse a un nativo quedaba descartado, por supuesto. &amp;iexcl;Diablos! Debi&amp;oacute; escapar cuando tuvo ocasi&amp;oacute;n, aquella vez que Klaus olvid&amp;oacute; las llaves del trineo en el contacto. As&amp;iacute; podr&amp;iacute;a haber gozado de la vida. Y la Viagra hab&amp;iacute;a llegado con trescientos a&amp;ntilde;os de retraso. Nunca hab&amp;iacute;a conocido el placer, ni otro calor que el de la bo&amp;ntilde;iga de reno quem&amp;aacute;ndose en la estufa, y todo por culpa de la loca generosidad de su esposo.&lt;br /&gt;&lt;DD&gt;&amp;mdash;Eras un hombre rico, Klaus, y lo has dilapidado todo. Tantos a&amp;ntilde;os de clandestinidad, tantos esfuerzos y dinero gastados tontamente para proteger tu identidad, huyendo de un punto a otro del maldito C&amp;iacute;rculo Polar, huyendo de jugueteros estafados y so&amp;ntilde;adores fan&amp;aacute;ticos que se empe&amp;ntilde;an en creer que existes, cuando todo el mundo menos t&amp;uacute; sabe que Pap&amp;aacute; N&amp;ouml;el son los padres. &amp;iexcl;Deber&amp;iacute;a darte verg&amp;uuml;enza! Me has dado una vida de mierda.&lt;br /&gt;&lt;DD&gt;&amp;mdash;Cari&amp;ntilde;o... Vamos, no hables as&amp;iacute;... &amp;iquest;Quieres una copita de champ&amp;aacute;n? &amp;mdash;dijo Pap&amp;aacute; N&amp;ouml;el, intentando calmarla.&lt;br /&gt;&lt;DD&gt;&amp;mdash;&amp;iexcl;Ni se te ocurra salir esta Navidad!, &amp;iquest;me oyes? No pienso pasar esta Nochebuena sola. ¡Si yo me fastidio, tú también! Si te veo poner un solo regalo en el maletero del trineo, te matar&amp;eacute;.&lt;br /&gt;&lt;DD&gt;&amp;mdash;Pero es que es mi vida, cari&amp;ntilde;o, compr&amp;eacute;ndelo, es mi imperativo vital, mi raz&amp;oacute;n de ser &amp;mdash;se quej&amp;oacute; Pap&amp;aacute; N&amp;ouml;el. Ten&amp;iacute;a los ojos enrojecidos y la voz gangosa.&lt;br /&gt;&lt;DD&gt;&amp;mdash;&amp;iexcl;No tenemos dinero! &amp;iexcl;Se acab&amp;oacute; Pap&amp;aacute; N&amp;ouml;el, se acab&amp;oacute; andar por ah&amp;iacute; como un vulgar ladr&amp;oacute;n, violando domicilios y asaltando jugueter&amp;iacute;as! &amp;iexcl;Se acab&amp;oacute;! &amp;mdash;chill&amp;oacute; mam&amp;aacute; N&amp;ouml;el&amp;mdash; &amp;iexcl;A partir de ma&amp;ntilde;ana dejas esa tonter&amp;iacute;a y te buscas un trabajo como es debido!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;DD&gt;La v&amp;iacute;spera de Navidad, unas horas antes de la Nochebuena, los duendes fueron a buscar a Pap&amp;aacute; N&amp;ouml;el.&lt;br /&gt;&lt;DD&gt;&amp;mdash;Tenemos que dec&amp;iacute;rselo &amp;mdash;declar&amp;oacute; el mayor de ellos antes de partir.&lt;br /&gt;&lt;DD&gt;&amp;mdash;S&amp;iacute; &amp;mdash;reconoci&amp;oacute; otro&amp;mdash;, aunque creo que ser&amp;iacute;a mejor que esper&amp;aacute;ramos hasta Nochevieja.&lt;br /&gt;&lt;DD&gt;&amp;mdash;No pienso trabajar gratis esta Navidad; todav&amp;iacute;a no hemos cobrado los atrasos de la Navidad anterior y tengo duendecillos que alimentar.&lt;br /&gt;&lt;DD&gt;&amp;mdash;Eso es; le diremos que si no paga por adelantado, retrasos incluidos, iremos a la huelga.&lt;br /&gt;&lt;DD&gt;Pero cuando llegaron a la casita de Pap&amp;aacute; N&amp;ouml;el y se dispon&amp;iacute;an a llamar a la puerta, algo llam&amp;oacute; su atenci&amp;oacute;n.&lt;br /&gt;&lt;DD&gt;&amp;mdash;Qu&amp;eacute; extra&amp;ntilde;o &amp;mdash;dijo el duende mayor&amp;mdash;. Mirad, la puerta est&amp;aacute; abierta.&lt;br /&gt;&lt;DD&gt;&amp;mdash;&amp;iquest;Con este fr&amp;iacute;o? Pues s&amp;iacute; que es raro. Pero si est&amp;aacute; abierta, podemos entrar, &amp;iquest;no? Se me est&amp;aacute;n congelando las puntas de las orejas aqu&amp;iacute; fuera &amp;mdash;dijo otro duende.&lt;br /&gt;&lt;DD&gt;As&amp;iacute; que entraron en la casita... y, al momento siguiente, salieron corriendo y dando alaridos.&lt;br /&gt;&lt;DD&gt;S&amp;oacute;lo el duende m&amp;aacute;s viejo se qued&amp;oacute;. Se acerc&amp;oacute; a Mam&amp;aacute; N&amp;ouml;el y cerr&amp;oacute; sus exorbitados ojos; luego fue a buscar un cuchillo para descolgar a Pap&amp;aacute; N&amp;ouml;el de la viga principal del sal&amp;oacute;n.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;copy; Jean Mallart 1998&lt;br /&gt;&amp;iexcl;Feliz Navidaaargh!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29428332-114976155527625629?l=coprolitos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://coprolitos.blogspot.com/feeds/114976155527625629/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29428332&amp;postID=114976155527625629' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29428332/posts/default/114976155527625629'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29428332/posts/default/114976155527625629'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://coprolitos.blogspot.com/2006/06/ho-ho-ho-cuento-de-navidad-relato.html' title='¡Ho, ho, ho! (Cuento de Navidad) [relato] [fantasía / humor negro]'/><author><name>Jean Mallart</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FdMipHpt0wo/S2VTMIyd3EI/AAAAAAAAArI/BICyPTlT5JQ/S220/monograma_360.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29428332.post-114976131507565277</id><published>2006-06-08T12:06:00.001+02:00</published><updated>2010-03-03T22:13:25.107+01:00</updated><title type='text'>El abuelo saltarín [relato] [humor negro]</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;FONT SIZE=3&gt;A&lt;/FONT&gt;QUELLA NOCHE, despu&amp;eacute;s de verla, no pude dormir. Por una vez, mi insomnio no ten&amp;iacute;a que ver con los dolores que padec&amp;iacute;a; comparado con la dolorosa emoci&amp;oacute;n que dominaba mi renqueante coraz&amp;oacute;n, el suplicio que mis m&amp;uacute;ltiples achaques me inflig&amp;iacute;an era un goce celestial. Aquella noche me sent&amp;iacute;a como si sesenta a&amp;ntilde;os de mi vida se hubieran derretido y evaporado, al calor de un sentimiento casi olvidado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me hab&amp;iacute;a enamorado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me enamor&amp;eacute; en cuanto la vi. Fue algo intenso y fugaz, como un rel&amp;aacute;mpago; pero como un rel&amp;aacute;mpago de cine, deslumbrante y avasallador. Fue, como digo, muy r&amp;aacute;pido. ¡Ojal&amp;aacute; mis dolores se disiparan con tanta rapidez! Al menos, ligar no ser&amp;iacute;a tan problem&amp;aacute;tico. Las viejas estiman en mucho a los viejos &amp;aacute;giles, sobre todo si hacen yoga y comen hormigas y lechuga para cenar. ¡D&amp;oacute;nde est&amp;eacute; un buen cocido...! El cocinero del asilo hac&amp;iacute;a un cocido fenomenal. &amp;Eacute;l y yo brome&amp;aacute;bamos a menudo y le encantaba escuchar mis aventuras de juventud. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;#0151;Menudo pillo era usted, don Emilio &amp;#0151;dec&amp;iacute;a el cocinero, admirado, tras relatarle yo alg&amp;uacute;n antiguo lance galante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;#0151;Bueno, Cosme &amp;#0151;le dec&amp;iacute;a yo&amp;#0151;; t&amp;uacute; tambi&amp;eacute;n podr&amp;iacute;as, si te lo propusieras, ser todo un gal&amp;aacute;n.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;#0151;A mi edad ya no se est&amp;aacute; para esos trotes &amp;#0151;contestaba el desgraciado. Yo le reprend&amp;iacute;a siempre. Era un derrotista. Al fin y al cabo, era joven. No pasaba de los sesenta. Ni pas&amp;oacute;, por cierto; hace ya tres a&amp;ntilde;os que muri&amp;oacute;. Algo de la m&amp;eacute;dula espinal...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A partir de entonces, la comida empeor&amp;oacute; mucho, ya lo creo. Tanto que mis camaradas empezaron a caer como moscas, porque se negaban a comer. Y yo encontr&amp;eacute; una raz&amp;oacute;n para llegar a los noventa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La nueva cocinera se llamaba Felisa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Felisa, aunque ten&amp;iacute;a buena intenci&amp;oacute;n y pon&amp;iacute;a mucho empe&amp;ntilde;o, cocinaba infamemente. Ella segu&amp;iacute;a las recetas, claro est&amp;aacute;, pero la vista le fallaba y ella, coqueta, se resist&amp;iacute;a a usar gafas para leer. Para estar segura de no errar, hac&amp;iacute;a los platos m&amp;aacute;s sencillos y menos apetitosos, no fuera que en lugar de cien gramos de pimiento echara cien granos de pimienta, por ejemplo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A m&amp;iacute; me daba igual la porquer&amp;iacute;a que nos sirvieran con tal de que ella siguiera al frente de las cazuelas. Daba gusto verla tan limpia y tan buena moza, aunque la visi&amp;oacute;n de las papillas que preparaba me recordaba a veces una escupidera llena de gargajos que vi una vez, cuando era ni&amp;ntilde;o, en el suelo de un bar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cocinaba espantosamente, es cierto, pero era adorable. Ten&amp;iacute;a unos grandes y hermosos ojos, redondas y llenas mejillas en las que se formaban encantadores hoyuelos al sonre&amp;iacute;r, unos andares y una prestancia que invitaban al galanteo... ¡Y yo sin poder levantarme de la silla de ruedas, por culpa de la gota! Pronto lleg&amp;oacute; el invierno y tambi&amp;eacute;n el re&amp;uacute;ma y la artrosis empezaron a jorobarme. Para colmo, me dol&amp;iacute;a el diente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empec&amp;eacute; a desanimarme; yo sab&amp;iacute;a que mi amor era imposible. No pod&amp;iacute;a concentrarme ni pensar en nada que no fuera Felisa, as&amp;iacute; que decid&amp;iacute; dejar el domin&amp;oacute;. Llegu&amp;eacute; al desatino destructivo de pedir una raci&amp;oacute;n m&amp;aacute;s de sus hediondos guisos en cada comida, solamente por tener a Felisa un instante m&amp;aacute;s a mi lado. Pero esos fugaces momentos de dicha no eran suficiente. Me hund&amp;iacute; en la depresi&amp;oacute;n. Incluso pens&amp;eacute; en catar el pur&amp;eacute; de alubias y acabar con todo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un domingo, harto ya de vivir as&amp;iacute;, dirig&amp;iacute; mi cuchara con desesperada determinaci&amp;oacute;n hacia el enorme plato rebosante de gachas a las que Felisa, con esp&amp;iacute;ritu ahorrador, hab&amp;iacute;a a&amp;ntilde;adido los pl&amp;aacute;tanos fritos que sobraron del arroz a la cubana de la noche anterior. Cincuenta ralas calvas moteadas de gris giraron en mi direcci&amp;oacute;n.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;#0151;Emilio, no lo hagas. A&amp;uacute;n est&amp;aacute;s a tiempo. Dile que la amas y ver&amp;aacute;s c&amp;oacute;mo se soluciona todo &amp;#0151;dijo Pepito Grillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pepito Grillo no era la voz de mi conciencia, pero casi. Tampoco era un grillo parlante, sino un ex cura de ochenta y siete a&amp;ntilde;os, ateo por dem&amp;aacute;s desde los cuarenta, que colg&amp;oacute; los h&amp;aacute;bitos cuando el abad de su monasterio decidi&amp;oacute; que ya era demasiado viejo para trabajar e intent&amp;oacute; que lo encerraran en una celda para monjes gag&amp;aacute;s en Soria. Ten&amp;iacute;a la desgracia de llamarse Jos&amp;eacute; Grillo del Monte y todo el mundo le dec&amp;iacute;a Pepito Grillo, claro. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pepito Grillo ten&amp;iacute;a un hijo &amp;#0151;que &amp;eacute;l supiera&amp;#0151; que no olvidaba que ten&amp;iacute;a un padre, y cada tres meses le tra&amp;iacute;a bajo mano algunas latas de comida decente. Como buen cura ateo, Pepito ten&amp;iacute;a varias amantes entre las mujeres de su parroquia, y hubo incluso quienes, arteramente, intentaron hacer pasar por suyos hijos tenidos con otros curas; pero &amp;eacute;l s&amp;oacute;lo hab&amp;iacute;a reconocido y alimentado a uno, el primero de todos, ya que era el &amp;uacute;nico que ten&amp;iacute;a en el cuero cabelludo la marca de nacimiento distintiva de su familia, con forma de estrella de cinco puntas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;#0151;No lo soporto m&amp;aacute;s &amp;#0151;le dije, con la boca llena de dientes postizos&amp;#0151;. No puedo seguir as&amp;iacute;, sin apretar sus prietas y tersas manos entre las m&amp;iacute;as, agarrotadas por la edad. Prefiero comer esta guarrada de gachas a seguir viviendo sin su amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;#0151;Ni siquiera lo has intentado &amp;#0151;su mano, redentora, se alzaba inexorable para detener el avance del vil mejunje hacia mi boca. Sujet&amp;oacute; firmemente mi mano y la forz&amp;oacute; suavemente a posar la cuchara llena en el plato&amp;#0151;. Vamos, deja esa cuchara. Tengo perdices en lata en mi cuarto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;#0151;¿Perdices, Pepito? Est&amp;aacute;s loco de remate. «Fueron felices y comieron perdices», esto es: A conjuntor B. Pero yo no soy feliz, luego no comer&amp;eacute; perdiz: Negador A, luego negador B.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;#0151;Eso es un sofisma, Emilio; est&amp;aacute; mal razonado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;#0151;Luego miramos las tablas y ya ver&amp;aacute;s c&amp;oacute;mo no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;#0151;Est&amp;aacute; bien, pero antes hay que comer. Creo que tengo melocotones en alm&amp;iacute;bar debajo de los geranios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;#0151;Te repito, Pepito, que est&amp;aacute;s loco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;#0151;No m&amp;aacute;s que t&amp;uacute;, que te enamoras de una cocinera cincuentona, incompetente por dem&amp;aacute;s, a la que todo el mundo odia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;#0151;¿T&amp;uacute; tambi&amp;eacute;n?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;#0151;S&amp;iacute;, yo tambi&amp;eacute;n. Lo reconozco; no puedo evitarlo. Es una desdicha para nosotros y una afrenta continua a los gastr&amp;oacute;nomos profesionales del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;#0151;S&amp;iacute;; es una desgracia encantadora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pronto se corri&amp;oacute; el murmullo af&amp;oacute;nico y gorgoteante de mis amores, transmitidos de traqueotom&amp;iacute;a a aud&amp;iacute;fono por todo el asilo. Y Felisa, claro est&amp;aacute;, acab&amp;oacute; enter&amp;aacute;ndose. Tem&amp;iacute; lo peor: que nunca volviese a mirarme a la cara. Gracias al cielo, no fue as&amp;iacute;... De todos modos, la pobre mujer no reaccion&amp;oacute; como yo hubiese querido. Aquel d&amp;iacute;a tremendo se present&amp;oacute; mi amada en mi humilde cuartucho, notific&amp;aacute;ndome de este modo su parecer:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;#0151;Qu&amp;eacute; &lt;i&gt;jodío&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;menúo&lt;/i&gt; viejo verde &amp;#0146;t&amp;aacute;s hecho, ¡ja! ¡&lt;i&gt;Pos&lt;/i&gt; no me quieres echar un calique&amp;ntilde;o, a tu edad! Que sí, que me ha dicho un pajarito que te mueres por mi coño. ¡Ah cojones! ¡Como que no tengo yo quien me ponga su pan a cocer! ¡Ja, ja! ¡Ver&amp;aacute;s cuando se lo cuente a la Vicenta! ¡Pero t&amp;uacute; no te preocupes, hombre! ¡Por dos mil duros soy tuya, y si no puedes conmigo ya te ayudo yo! ¡Que por mil duros m&amp;aacute;s te traigo tambi&amp;eacute;n la Viagra, ja, ja! ¡Ya ver&amp;aacute;s; se te va a poner m&amp;aacute;s dura que una roca! Y para que veas lo que te espera, echa un vistazo a esto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Anonadado, contempl&amp;eacute; c&amp;oacute;mo Felisa descubr&amp;iacute;a sus blancas, firmes y abundantes gl&amp;aacute;ndulas mamarias ante mis bienaventuradas cataratas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;#0151;¡Toca, Emilio, toca! ¿Ves qu&amp;eacute; duras? ¡Pero no hinques el diente! ¡Ja, qu&amp;eacute; bueno: el diente! ¡Nunca mejor dicho, eh, mi amor?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;«¡Mi amor!» ¡Contra todo pron&amp;oacute;stico, Felisa declaraba su amor por m&amp;iacute;!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;#0151;¡Te quiero, Felisa! &amp;#0151;atin&amp;eacute; a exclamar con los ojos llenos de pezones, en el colmo de la felicidad mientras en mi pecho crec&amp;iacute;a el exquisito dolor que anunciaba mi FIN.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;copy; Jean Mallart 1999&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29428332-114976131507565277?l=coprolitos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://coprolitos.blogspot.com/feeds/114976131507565277/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29428332&amp;postID=114976131507565277' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29428332/posts/default/114976131507565277'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29428332/posts/default/114976131507565277'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://coprolitos.blogspot.com/2006/06/el-abuelo-saltarn-relato-humor-negro.html' title='El abuelo saltarín [relato] [humor negro]'/><author><name>Jean Mallart</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FdMipHpt0wo/S2VTMIyd3EI/AAAAAAAAArI/BICyPTlT5JQ/S220/monograma_360.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29428332.post-114976085227344576</id><published>2006-06-08T11:59:00.001+02:00</published><updated>2008-10-20T14:02:46.821+02:00</updated><title type='text'>Una visita inesperada [relato] [ciencia ficción / humor]</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;dd&gt;En su mansi&amp;oacute;n de Miami, Enrique Anzola y su amigo William Jameson, de Industrias Jameson, tomaban una copa. El inter&amp;eacute;s de ambos por las setas les hab&amp;iacute;a unido en una firme amistad, a pesar de ser dos personas tan diferentes. Anzola no lo sabía, de eso estábamos seguros, pero su amigo Jameson no era trigo limpio. Vendía tecnología a los iraníes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;La esposa de Enrique, Elvira Anzola, se zambull&amp;oacute; en la piscina con su hijo Carlos, salpicando al perro, Fluke, que mene&amp;oacute; su cuerpo empapado. Al principio s&amp;oacute;lo nos llegaba la imagen, a causa de una interferencia. El jefe se cabre&amp;oacute; bastante con nuestro t&amp;eacute;cnico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;¡Eh, gilipollas! &amp;#0151;grazn&amp;oacute;, d&amp;aacute;ndole un codazo&amp;#0151; Mu&amp;eacute;vete, joder. Arregla esa mierda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;El t&amp;eacute;cnico salt&amp;oacute; del furg&amp;oacute;n y sali&amp;oacute; corriendo. El jefe se acerc&amp;oacute; a la pantalla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;&amp;#0191;Puedes leer en sus labios? &amp;#0151;me pregunt&amp;oacute;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Est&amp;aacute; muy lejos, jefe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;No hab&amp;iacute;amos contado con esto. Al fin obtuvimos el sonido, aunque s&amp;oacute;lo el de Anzola. De todos modos, casi todo el rato estuvo hablando &amp;eacute;l. Cuando recuperamos la se&amp;ntilde;al, dec&amp;iacute;a:&lt;/i&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;dd&gt;... ni una palabra de lo que te cuente, pero ya que insistes...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;Aquello ocurri&amp;oacute; hace diez a&amp;ntilde;os. Por aquel entonces viv&amp;iacute;amos muy lejos de aqu&amp;iacute;, en una casa muy aislada, cerca de una ciudad portuaria del norte de Espa&amp;ntilde;a. &amp;#0191;Que d&amp;oacute;nde est&amp;aacute; eso? ¡En Europa, hombre, en Europa! S&amp;iacute;, &lt;I&gt;esa&lt;/I&gt; Espa&amp;ntilde;a. &amp;#0191;Que por qu&amp;eacute; dejamos Espa&amp;ntilde;a? Ya s&amp;eacute; que a ti te cuesta comprender c&amp;oacute;mo puede alguien dejar Europa para venirse a vivir aqu&amp;iacute;, ya que siempre has vivido en Miami y no conoces bien aquello. &amp;#0191;Qu&amp;eacute; piensas que es Europa? &amp;#0191;Crees que todos viven all&amp;iacute; en castillos medievales, criando caballos? Je, je.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;Elvira estaba en el sal&amp;oacute;n de nuestra casa, leyendo, con los auriculares inal&amp;aacute;mbricos en sus o&amp;iacute;dos para o&amp;iacute;r su disco favorito. Equis, nuestro gato, dormitaba enroscado junto a ella. Era s&amp;aacute;bado y en la tele no hab&amp;iacute;a m&amp;aacute;s que f&amp;uacute;tbol, un culebr&amp;oacute;n est&amp;uacute;pido y un documental sobre la Guerra Civil... Pero qu&amp;eacute; dices, hombre; la que hubo en Espa&amp;ntilde;a... &amp;#0191;C&amp;oacute;mo que cuando? Pues hace mucho. ¡Joder, como sesenta a&amp;ntilde;os o as&amp;iacute;! &amp;#0191;Vas a dejar que te lo cuente? T&amp;uacute; me lo has pedido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;En fin, que Elvira estaba leyendo y yo en la cocina... ¡Cocinando, hombre! Pues s&amp;iacute;; all&amp;iacute; en el norte, de donde somos Elvira y yo, los hombres cocinan a veces... Bueno... El viernes era siempre un mal d&amp;iacute;a para Elvira; ven&amp;iacute;a muy cansada del instituto. S&amp;iacute;, trabajaba en un instituto, en la ciudad. Era profesora de matem&amp;aacute;ticas... Yo no; yo trabajaba en casa. Pues en casa, hombre... ¡Pero qu&amp;eacute; dices de teletrabajo! Yo fregaba, quitaba el polvo, hac&amp;iacute;a las coladas, manten&amp;iacute;a la casa ordenada, el jard&amp;iacute;n con su peque&amp;ntilde;o huerto y todo eso... S&amp;iacute;, Elvira tra&amp;iacute;a el pan... Ya, ya s&amp;eacute;. Es un trabajo como otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;¡Total! Elvira estaba leyendo mientras yo cocinaba para la cena. Me gusta cocinar con la radio muy alta, mientras escucho por la radio los comentarios del f&amp;uacute;tbol. Mi equipo perd&amp;iacute;a por un gol a cero, pero estaba contraatacando. Apret&amp;eacute; las mand&amp;iacute;bulas. Los delanteros avanzaban ya por el campo enemigo. El capit&amp;aacute;n hizo un pase perfecto hacia la frontal del &amp;aacute;rea contraria. ¡Qu&amp;eacute; emoci&amp;oacute;n! Un drible, otro m&amp;aacute;s, un pase a la otra banda, una pared, otro pase por la izquierda. ¡GOL! En ese momento, el estadio se vino abajo. Y mi casa tambi&amp;eacute;n.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;¡En serio! O&amp;iacute; un terrible estr&amp;eacute;pito y a Elvira, que gritaba muy asustada. Sal&amp;iacute; al sal&amp;oacute;n y la vi acurrucada en el sof&amp;aacute;, cubierta de yeso. La l&amp;aacute;mpara se hab&amp;iacute;a ca&amp;iacute;do y el techo estaba agrietado. En la cocina todo estaba igual que antes, aparte de algunos cacharros de cobre que hab&amp;iacute;an ca&amp;iacute;do al suelo. Fuera lo que fuese, hab&amp;iacute;a ca&amp;iacute;do sobre el dormitorio. &amp;#0191;Una avioneta, quiz&amp;aacute;? Hab&amp;iacute;a un aer&amp;oacute;dromo cerca del pueblo. Rec&amp;eacute; para que no fuera una avioneta o un helic&amp;oacute;ptero del aer&amp;oacute;dromo local. Donde hay una avioneta o un helic&amp;oacute;ptero estrellado y destrozado, suele haber tambi&amp;eacute;n personas estrelladas y destrozadas. Tal vez fuera un meteorito. Esperaba que lo fuera. Lo prefer&amp;iacute;a.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;Me acerqu&amp;eacute; a Elvira, que lloraba asustada, para intentar tranquilizarla. Parec&amp;iacute;a estar bien, aparte del susto. La abrac&amp;eacute; y le quit&amp;eacute; el yeso del pelo y de la cara como mejor pude. Luego la llev&amp;eacute; a la cocina, temiendo que el techo del sal&amp;oacute;n se viniera abajo. Equis, nuestro gato, se hab&amp;iacute;a escondido debajo de una silla. Por fin Elvira se calm&amp;oacute; un poco y fui al dormitorio a ver qu&amp;eacute; hab&amp;iacute;a pasado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;Nunca olvidar&amp;eacute; lo que vi. Estaba preparado para ver cualquier cosa; creo que por eso no me desmay&amp;eacute; all&amp;iacute; mismo. Nuestra cama yac&amp;iacute;a partida en dos, medio hundida en el suelo. Hab&amp;iacute;a un mont&amp;oacute;n de polvo en el ambiente y cascotes por todas partes. Por entre el polvo de yeso distingu&amp;iacute; unas luces. Me qued&amp;eacute; ah&amp;iacute;, junto a la puerta del dormitorio, mirando fijamente esas luces hasta que el ambiente se aclar&amp;oacute; y pude ver mejor. &amp;#0191;Sabes lo que era?... No, no era un helic&amp;oacute;ptero... Tampoco una avioneta. Era un platillo volante. Al menos, la parte que se ve&amp;iacute;a de &amp;eacute;l.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;Vamos, Billy... ¡Ja, ja! ¡Te lo aseguro! ¡Te juro que es verdad! &amp;#0191;No me crees? Pues escucha esto: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;Cuando entr&amp;eacute; en mi dormitorio y vi que un platillo volante hab&amp;iacute;a aterrizado sobre mi cama, no sent&amp;iacute; ning&amp;uacute;n miedo. Simplemente, estaba demasiado conmocionado para temer nada. De hecho, me enfad&amp;eacute;. Me puso furioso ver mi dormitorio as&amp;iacute;, &amp;#0191;comprendes? Y cuando aquella escotilla se abri&amp;oacute;, &amp;#0191;sabes en qu&amp;eacute; pensaba? En decirle cuatro cosas a aquel maldito incompetente, fuera quien fuese.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;No tuve ocasi&amp;oacute;n. En cuanto vi al ocupante del platillo, se me quitaron las ganas. ¡Ten&amp;iacute;a un aspecto gracios&amp;iacute;simo! ¡Y su voz! Ten&amp;iacute;a una voz femenina, muy &lt;I&gt;sexy&lt;/I&gt;. Cuando o&amp;iacute; a ese bicho pedirme disculpas en mi propio idioma, con esa voz, me qued&amp;eacute; tan pasmado que no pude articular palabra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;Ah, no s&amp;eacute;. Ten&amp;iacute;a un aspecto gracioso, Bill; eso es todo. Era muy... t&amp;iacute;pico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;Por supuesto, era verde. Su piel peluda ten&amp;iacute;a el tono exacto de verde que cabr&amp;iacute;a esperar de un extraterrestre. Parec&amp;iacute;a un cruce de oso panda, sapo, gorila y sax&amp;oacute;fono tenor. Era una criatura c&amp;oacute;mica. Su cuerpo estaba desnudo, excepto por un amplio cintur&amp;oacute;n de un material parecido al cuero del que colgaba un sospechoso aparato que parec&amp;iacute;a una pistola. Ten&amp;iacute;a una culata anat&amp;oacute;mica, un gatillo y un ca&amp;ntilde;&amp;oacute;n grueso, con una gran boca ovalada. Se parec&amp;iacute;a a un secador de pelo. Un desintegrador, supuse. Cuando me di cuenta de lo que pod&amp;iacute;a ser, no me pareci&amp;oacute; tan c&amp;oacute;mico y se me quitaron tambi&amp;eacute;n las ganas de re&amp;iacute;r.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;No entend&amp;iacute; bien lo primero que dijo con esa voz tan hermosa. Pero s&amp;iacute; todo lo dem&amp;aacute;s.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Le repito que no pretend&amp;iacute;amos estrellarnos contra su casa &amp;#0151;se excus&amp;oacute;&amp;#0151;. Nos sentimos avergonzados. Espero que nos perdone.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;Di media vuelta, sin contestar, y volv&amp;iacute; a la cocina. Elvira me mir&amp;oacute; con los ojos muy abiertos, nerviosa a&amp;uacute;n.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;&amp;#0191;Qu&amp;eacute; pasa, Enrique? &amp;#0191;Qu&amp;eacute; has visto? &amp;#0151;me pregunt&amp;oacute;. Y yo le dije:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Un extraterrestre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0191;Qu&amp;eacute; le iba a decir? Como es l&amp;oacute;gico, no reaccion&amp;oacute; muy bien. No era momento para bromas. Ten&amp;iacute;a el susto muy reciente y estaba muy susceptible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;¡Enrique! ¡Que qu&amp;eacute; has visto! &amp;#0151;grit&amp;oacute;. Le contest&amp;eacute; m&amp;aacute;s alto a&amp;uacute;n.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;¡Un extraterrestre, Elvira, un extraterrestre!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;¡Venga ya! No te creo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Pues es verdad &amp;#0151;dije yo un tanto irritado&amp;#0151;. Est&amp;aacute; ah&amp;iacute; dentro. Se ha disculpado por estrellarse. Tiene su platillo encima de nuestra cama, ent&amp;eacute;rate bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;Elvira me miraba de un modo muy extra&amp;ntilde;o, como nunca me hab&amp;iacute;a mirado. Creo que pens&amp;oacute; que me hab&amp;iacute;a vuelto loco de repente. Supongo que as&amp;iacute; fue, en cierta medida. Se levant&amp;oacute; de su silla, se sacudi&amp;oacute; el yeso del cuerpo y se dirigi&amp;oacute; hacia el dormitorio, ech&amp;aacute;ndome una mirada furibunda al pasar junto a m&amp;iacute;. Al llegar al dormitorio, peg&amp;oacute; un alarido tan fuerte que a&amp;uacute;n resuena en mis o&amp;iacute;dos. Volvi&amp;oacute; corriendo a la cocina y se apret&amp;oacute; contra m&amp;iacute;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;¡Hay un extraterrestre, Enrique, un extraterrestre!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Te lo dije.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;En ese instante, aquel extra&amp;ntilde;o ser entr&amp;oacute; en nuestra cocina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Perdonen &amp;#0151;dijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;Elvira dio un bote en mis brazos y chill&amp;oacute; otra vez, gimoteando. A ella no le parec&amp;iacute;a gracioso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Por favor, c&amp;aacute;lmense &amp;#0151;suplic&amp;oacute; el extraterrestre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;&amp;#0191;Es un marciano? &amp;#0191;Nos est&amp;aacute;n invadiendo? &amp;#0151;chill&amp;oacute; Elvira.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;No le grites, Elvira &amp;#0151;susurr&amp;eacute; yo&amp;#0151;. No creo que nos est&amp;eacute;n invadiendo. C&amp;aacute;lmate, por favor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;&amp;#0191;Hay alguien m&amp;aacute;s aqu&amp;iacute;? &amp;#0151;pregunt&amp;oacute; el extraterrestre&amp;#0151; Se oyen voces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Es la radio &amp;#0151;dije, apagando el receptor. Entonces, de repente, me entraron ganas de ir al ba&amp;ntilde;o.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Perd&amp;oacute;n &amp;#0151;dije. Y me fui trotando como un rayo. Demonios, Bill, ya s&amp;eacute; que los rayos no trotan. Es una met&amp;aacute;fora, joder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;Cuando volv&amp;iacute; a la cocina, Elvira proced&amp;iacute;a a las presentaciones. Todav&amp;iacute;a temblaba un poco y hablaba tartamudeando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Yo-yo m-me llamo Elvi-vira, y &amp;eacute;ste es mi ma-marido, Enrique Anzola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;El ser levant&amp;oacute; una mano y se la llev&amp;oacute; solemnemente al pecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Soy Tsk-pi-tsk, vivo en el planeta Tsk-tsk, del sistema Tsk-pi, y vengo en son de paz &amp;#0151;dijo. Por supuesto, no dijo realmente &amp;#0147;Tsk&amp;#0148; y &amp;#0147;Tsk-pi&amp;#0148;. En lugar de eso emiti&amp;oacute; una especie de chasquidos y pitidos suaves y musicales. Te lo digo as&amp;iacute; para que me entiendas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;&amp;#0191;En son de paz? No me diga &amp;#0151;repliqu&amp;eacute; se&amp;ntilde;alando los destrozos del dormitorio&amp;#0151;. Lo mismo le dijo el General Custer a Toro Sentado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Bueno, Enrique &amp;#0151;comenz&amp;oacute; a decir Elvira en ese tono suyo de &amp;#0147;eso no fue as&amp;iacute; exactamente&amp;#0148;&amp;#0151;, eso no es correcto del todo; en realidad...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Corta, Elvirita, que no est&amp;aacute;s en clase &amp;#0151;le dije enseguida&amp;#0151;. No es el momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;Como te dije hace un rato, Elvira era profesora en un instituto y no sab&amp;iacute;a cu&amp;aacute;ndo parar de corregir y dar lecciones. A veces es un fastidio. A&amp;uacute;n lo hace de vez en cuando, &amp;#0191;sabes? No comprende que tengo un temperamento literario y que lo que digo realmente es lo de menos cuando lo que pretendo decir es otra cosa, con palabras que no corresponder&amp;iacute;an a esa cosa en un contexto corriente. &amp;#0191;Comprendes? Est&amp;aacute; bien; dej&amp;eacute;moslo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0191;Por d&amp;oacute;nde iba, Bill?... ¡Ah, s&amp;iacute;! Siempre se lo digo a ella; y cuando le se&amp;ntilde;alo esa profunda verdad, se niega a reconocerlo y se pone a discutir durante horas. Luego, por la noche, me da la espalda. Por eso la interrump&amp;iacute;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;Bueno. Como te iba diciendo, el alien&amp;iacute;gena se present&amp;oacute; por su nombre y asegur&amp;oacute; venir en son de paz. Sin embargo, yo no hab&amp;iacute;a olvidado el aparato con aspecto de secador de pelo que llevaba al cinto. Supuse que era motivo suficiente para desconfiar. No sab&amp;iacute;a si era un invasor, pero... Me volv&amp;iacute; hacia el intruso para interrogarle. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Comprender&amp;aacute;, se&amp;ntilde;or Como-se-llame...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Se&amp;ntilde;ora &amp;#0151;me interrumpi&amp;oacute;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;&amp;#0191;C&amp;oacute;mo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Digo que soy hembra &amp;#0151;aclar&amp;oacute; el ser&amp;#0151;; y casada, adem&amp;aacute;s.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;Y me mostr&amp;oacute; una de sus verdosas manos peludas en cuyo dedo anular reluc&amp;iacute;a, precisamente, su anillo de casada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Tsk-pi, se&amp;ntilde;ora de Tsk, del planeta Tsk-tsk, en el sistema Tsk-pix-pik &amp;#0151;a&amp;ntilde;adi&amp;oacute;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;Reconozco que me qued&amp;eacute; sin palabras, Bill. S&amp;iacute;, ya s&amp;eacute; que parece imposible, pero as&amp;iacute; fue exactamente. Incluso entonces, Elvira se dio cuenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Incre&amp;iacute;ble &amp;#0151;susurr&amp;oacute; Elvira junto a m&amp;iacute;&amp;#0151;; ha conseguido interrumpirte. Recordar&amp;iacute;a este d&amp;iacute;a eternamente aunque no hubiese un extraterrestre en mi cocina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Es &lt;I&gt;mi&lt;/I&gt; cocina &amp;#0151;repliqu&amp;eacute; irritado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Yo la he pagado &amp;#0151;dijo ella, directo al est&amp;oacute;mago.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Cierra el pico &amp;#0151;contest&amp;eacute; yo. Me volv&amp;iacute; hacia la se&amp;ntilde;ora de Tsk, del planeta Tsk-tsk, en el sistema Tsk-pix-pik, y me dispuse a averiguar lo que pudiera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0191;Qu&amp;eacute; crees que le pregunt&amp;eacute;, Bill? &amp;#0191;Acaso aprovech&amp;eacute; que ten&amp;iacute;a en mi cocina a un ser pensante venido de las insondables profundidades de lo ignoto para obtener respuesta a las preguntas fundamentales del cosmos? &amp;#0191;Crees que le pregunt&amp;eacute; qui&amp;eacute;nes somos, de d&amp;oacute;nde venimos o a d&amp;oacute;nde vamos? ¡No! Eso es lo que Elvira hubiera hecho. Yo le espet&amp;eacute;:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Eh, do&amp;ntilde;a Tsk-pi, o como sea. &amp;#0191;Por qu&amp;eacute; han tenido que ir a estrellarse precisamente en nuestra cama?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Ver&amp;aacute; usted, se&amp;ntilde;or Anzola &amp;#0151;dijo el ser con su voz sensual&amp;#0151;; mi marido y yo &amp;iacute;bamos de compras a Andr&amp;oacute;meda cuando se nos averi&amp;oacute; el taladro espacio-temporal. Ha sido un accidente. Menos mal que frenamos a tiempo. Necesitaremos ayuda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;Dud&amp;eacute;, Bill; lo reconozco. Me mes&amp;eacute; los cabellos. Eruct&amp;eacute; suavemente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Vaya, pues lo siento mucho, de verdad &amp;#0151;dije al fin&amp;#0151;. Me gustar&amp;iacute;a ayudarles, pero no veo qu&amp;eacute; podemos hacer nosotros, se&amp;ntilde;ora. El &amp;uacute;nico taladro que tenemos es para hacer agujeros en la pared cuando termino de pintar un cuadro. Si quiere, puedo ofrecerle un gato. No tenemos nada m&amp;aacute;s.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;Nuestro Equis asom&amp;oacute; sus orejas en cuanto oy&amp;oacute; la palabra &amp;#0147;gato&amp;#0148;. Pocas veces lo llam&amp;aacute;bamos por su nombre. Le llam&amp;aacute;bamos Gato, simplemente. Al verlo, la se&amp;ntilde;ora de Tsk se palme&amp;oacute; ligeramente el vientre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;&amp;#0191;Un gato? ¡Oh, muchas gracias! &amp;#0151;respondi&amp;oacute;, complacida&amp;#0151; Son ustedes muy amables, pero ya hemos cenado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;Elvira se ech&amp;oacute; las manos a la cabeza, horrorizada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;&amp;#0191;Has o&amp;iacute;do lo que ha dicho, Enrique? ¡Qu&amp;eacute; horror!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Vaya, lo lamento &amp;#0151;dijo la extraterrestre&amp;#0151;. No quise ser grosera. Aceptar&amp;eacute; su gato encantada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;¡Miau! &amp;#0151;dijo Equis, poniendo pies en Polvorosa al ver que aquel grotesco ser se le acercaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Creo que no me ha entendido bien, se&amp;ntilde;ora &amp;#0151;dije yo&amp;#0151;. Me refiero a otra clase de gato. Un dispositivo hidr&amp;aacute;ulico o mec&amp;aacute;nico cuya finalidad es alzar objetos de peso. Ese tipo de gato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;¡Ah, claro! ¡Qu&amp;eacute; tonta confusi&amp;oacute;n! A&amp;uacute;n as&amp;iacute;, gracias. Pero no necesitamos su dispositivo hidr&amp;aacute;ulico o mec&amp;aacute;nico cuya finalidad es alzar objetos de peso. Llevamos uno en el maletero de nuestra nave.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Claro &amp;#0151;murmur&amp;eacute; asombrado&amp;#0151;, qu&amp;eacute; idiota soy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Oiga, se&amp;ntilde;ora &amp;#0151;dijo Elvira, irritada despu&amp;eacute;s de saber que los alien&amp;iacute;genas no son vegetarianos&amp;#0151;. Me gustar&amp;iacute;a saber qui&amp;eacute;n va a pagar este desastre. &amp;#0191;D&amp;oacute;nde vamos a dormir? ¡El dormitorio est&amp;aacute; destrozado, f&amp;iacute;jese! ¡Ah&amp;iacute; dentro ten&amp;iacute;a una l&amp;aacute;mpara de aceite de porcelana rusa de mi t&amp;iacute;a tatarabuela! ¡Ten&amp;iacute;a m&amp;aacute;s de cien a&amp;ntilde;os y un gran valor sentimental, aparte de que hubiera podido venderla por un dineral! ¡Tenemos una hipoteca que pagar! &amp;#0191;C&amp;oacute;mo voy a cobrar el seguro? &amp;#0191;C&amp;oacute;mo les digo a los de la aseguradora que un platillo espacial se ha estrellado contra mi casa? &amp;#0191;Eh?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;La extraterrestre pos&amp;oacute; su mano en el aparato que colgaba del cintur&amp;oacute;n junto a su cadera. Decid&amp;iacute; intervenir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Por el amor de Dios, Elvira, c&amp;aacute;llate &amp;#0151;supliqu&amp;eacute; susurr&amp;aacute;ndole al o&amp;iacute;do&amp;#0151;. Podr&amp;iacute;a desintegrarnos en un momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Oh, no &amp;#0151;dijo el ser, que al parecer ten&amp;iacute;a un o&amp;iacute;do estupendo&amp;#0151;. Su esposa tiene raz&amp;oacute;n. Veo que ha visto demasiadas pel&amp;iacute;culas, je, je.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;Su risa son&amp;oacute; demasiado humana para mi gusto. Claro que no era su risa natural, sino una traducci&amp;oacute;n a nuestro lenguaje. Yo no quitaba la vista de su mano, posada sobre aquel chisme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Entonces, &amp;#0191;van a pagarnos? &amp;#0151;pregunt&amp;oacute; Elvira, m&amp;aacute;s calmada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Por supuesto &amp;#0151;dijo la extraterrestre&amp;#0151;. Siento mucho todo esto. Ha sido un accidente. No vamos por ah&amp;iacute; chocando con habit&amp;aacute;culos de ind&amp;iacute;genas belicosos por deporte. Nuestra aseguradora se ocupar&amp;aacute; de todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;&amp;#0191;C&amp;oacute;mo? &amp;#0151;exclam&amp;eacute;. Pens&amp;eacute; que hab&amp;iacute;a o&amp;iacute;do mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Nuestra compa&amp;ntilde;&amp;iacute;a de seguros cubrir&amp;aacute; los da&amp;ntilde;os &amp;#0151;repiti&amp;oacute; el ser&amp;#0151;, aunque tal vez les cueste un poco hacer efectiva la indemnizaci&amp;oacute;n. En todo caso &amp;#0151;dijo dirigi&amp;eacute;ndose a Elvira&amp;#0151;, s&amp;eacute; que nada puede pagar la p&amp;eacute;rdida de un objeto de tanto valor sentimental como la l&amp;aacute;mpara de su t&amp;iacute;a tatarabuela, aparte de que hubiera podido venderla por un dineral. As&amp;iacute; que...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;Ech&amp;oacute; mano a su cadera y de un tir&amp;oacute;n sac&amp;oacute; eso que parec&amp;iacute;a una pistola, apunt&amp;aacute;ndolo negligentemente a mi cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;¡No! ¡Por favor, no me mate! &amp;#0151;grit&amp;eacute; arrodill&amp;aacute;ndome&amp;#0151; ¡Se lo suplico!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;Ya s&amp;eacute; que esa actitud no era muy digna, Bill. No te reir&amp;iacute;as tanto si estuvieras en mi situaci&amp;oacute;n. Ofrecer&amp;iacute;as un aspecto tan pat&amp;eacute;tico como yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Veo que los machos son iguales en toda la galaxia &amp;#0151;se lament&amp;oacute; el ser meneando su gran cabeza verde&amp;#0151;. Acepte este presente &amp;#0151;dijo volvi&amp;eacute;ndose hacia Elvira&amp;#0151;, con mis disculpas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;Elvira, perpleja, no tuvo m&amp;aacute;s remedio que acceder. Yo, m&amp;aacute;s perplejo a&amp;uacute;n, vi c&amp;oacute;mo acced&amp;iacute;a. Alargando una mano, cogi&amp;oacute; el objeto con forma de secador de pelo que la extraterrestre le ofrec&amp;iacute;a.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Es antiguo, pero a&amp;uacute;n funciona. Fue de mi madre, y de la suya antes. Ahora es suyo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;¡Dame eso! &amp;#0151;chill&amp;eacute;, arrebatando el objeto de las manos de mi mujer&amp;#0151; ¡Puede ser peligroso!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Nada de eso &amp;#0151;dijo la alien&amp;iacute;gena con tono ofendido&amp;#0151;. Nunca hago regalos peligrosos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;&amp;#0191;Ah, no? &amp;#0151;exclam&amp;eacute;&amp;#0151; &amp;#0191;Y esto qu&amp;eacute; es? &amp;#0151;dije se&amp;ntilde;alando el &amp;#0147;regalo&amp;#0148; con la otra mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;&amp;#0191;Es que no lo ves, Enrique? &amp;#0151;dijo Elvira con expresi&amp;oacute;n de disgusto&amp;#0151; ¡Es un secador de pelo, idiota!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;¡Qu&amp;eacute; co&amp;ntilde;o dices de secador de pelo! ¡Es un arma, un rayo de la muerte!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Es un secador de pelo &amp;#0151;refrend&amp;oacute; la alien&amp;iacute;gena&amp;#0151;. Funciona sin bater&amp;iacute;as; tiene una pila de fusi&amp;oacute;n. Lo llevo siempre encima. Es la costumbre hasta que la hija se case. Pero ella no quiere casarse. Ya saben c&amp;oacute;mo son estos j&amp;oacute;venes de hoy en d&amp;iacute;a.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;Bueno, Bill; la verdad es que Elvira y yo &amp;eacute;ramos dos de esos j&amp;oacute;venes &amp;#0147;de hoy en d&amp;iacute;a&amp;#0148;, pero no me sent&amp;iacute;a con &amp;aacute;nimos para decir nada al respecto despu&amp;eacute;s de c&amp;oacute;mo met&amp;iacute; la pata.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Tendremos que esperar a que venga la gr&amp;uacute;a a buscarnos &amp;#0151;dijo la extraterrestre&amp;#0151; e irnos a casa. Ya iremos a Andr&amp;oacute;meda otro a&amp;ntilde;o. De todos modos, las rebajas ya habr&amp;aacute;n terminado para cuando podamos viajar de nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Madre m&amp;iacute;a &amp;#0151;murmur&amp;eacute; mes&amp;aacute;ndome los cabellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;&amp;#0191;Y eso del seguro? &amp;#0151;pregunt&amp;oacute; Elvira, siempre atenta al vil metal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Mi marido dice que ser&amp;iacute;a mejor que lleg&amp;aacute;ramos a un acuerdo amistoso antes de que llegue. Para ustedes puede resultar dif&amp;iacute;cil cobrar la indemnizaci&amp;oacute;n, y a nosotros nos conviene m&amp;aacute;s pagarles directamente a ustedes, sin que medie la compa&amp;ntilde;&amp;iacute;a de seguros. As&amp;iacute; evitaremos que nos suban la cuota otra vez &amp;#0151;explic&amp;oacute; la extraterrestre&amp;#0151;. Hace veinte a&amp;ntilde;os de los suyos chocamos con un carguero que llevaba cien mil toneladas de titanio para la Nebulosa del Cangrejo. Ya saben c&amp;oacute;mo son las compa&amp;ntilde;&amp;iacute;as aseguradoras. Un choque tan reciente... y nosotros tambi&amp;eacute;n tenemos una hipoteca sobre nuestro asteroide.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;Ya s&amp;eacute; que todo esto te parece incre&amp;iacute;ble, Bill. No tienes que estar mir&amp;aacute;ndome con esa cara constantemente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;Elvira y yo comprendimos perfectamente la situaci&amp;oacute;n, y estuvimos de acuerdo en alcanzar un trato. Pero tanto a ella como a m&amp;iacute; nos intrigaba el marido de la extraterrestre, el se&amp;ntilde;or Tsk.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Por cierto... &amp;#0191;D&amp;oacute;nde est&amp;aacute; su marido? &amp;#0191;No quiere salir? &amp;#0191;C&amp;oacute;mo se comunica con &amp;eacute;l? &amp;#0151;pregunt&amp;oacute; Elvira. Es muy curiosa, como sabes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Es mejor que no le vean; se ha quedado en la nave por delicadeza. Los machos de mi especie son seres encantadores, amables y cari&amp;ntilde;osos, y la Naturaleza los ha adornado con m&amp;uacute;ltiples gracias para atraernos. Pero no entran en, digamos... los c&amp;aacute;nones de belleza humanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;Compr&amp;eacute;ndelo, Bill. Ella no era ninguna beldad, que digamos. Y si ella dec&amp;iacute;a que su marido nos pod&amp;iacute;a parecer tan repulsivo, sin duda ten&amp;iacute;a raz&amp;oacute;n.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Nuestros machos &amp;#0151;prosigui&amp;oacute; la extraterrestre&amp;#0151; carecen de cuerdas vocales. Nosotras s&amp;iacute; tenemos, para llamar al macho cuando... en fin, ya saben.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Madre m&amp;iacute;a &amp;#0151;murmur&amp;eacute; de nuevo, mes&amp;aacute;ndome los cabellos otra vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;&amp;#0191;Se comunican por telepat&amp;iacute;a? &amp;#0151;pregunt&amp;oacute; Elvira la Curiosa Profesora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Por el olor &amp;#0151;respondi&amp;oacute; la extraterrestre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Ah.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;Durante unos minutos, nadie dijo nada. Elvira pregunt&amp;oacute; a la se&amp;ntilde;ora de Tsk, del planeta Tsk-tsk, en el sistema Tsk-pix-pik, si quer&amp;iacute;a caf&amp;eacute;. Esta contest&amp;oacute; que respetaba la ley. Me mes&amp;eacute; los cabellos otra vez. Pas&amp;oacute; el tiempo. Fui al sal&amp;oacute;n con nuestra visitante para mostrarle nuestro televisor, pero el choque del platillo se hab&amp;iacute;a cargado la antena. Puse la radio otra vez. El partido hab&amp;iacute;a terminado en empate. Mov&amp;iacute; el dial al azar y son&amp;oacute; una vieja canci&amp;oacute;n de Roger Taylor, &amp;#0147;This ship sings to the skies&amp;#0148;. Qu&amp;eacute; casualidad. La extraterrestre conoc&amp;iacute;a la canci&amp;oacute;n, imag&amp;iacute;nate. A su raza le encantaban las historias que los humanos inventaban sobre los habitantes de otros planetas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;La se&amp;ntilde;ora de Tsk nos cont&amp;oacute; que durante milenios, antes de que contactaran con otras especies de su galaxia, tambi&amp;eacute;n ellos hab&amp;iacute;an pensado que eran los &amp;uacute;nicos en todo el universo. Luego empezaron a ver platillos volantes, y hubo algunos contactos. Sin embargo, a diferencia de nosotros, ninguno de ellos asegur&amp;oacute; haber sido secuestrado y violado por la gente de los platillos. En cambio, tomaron a aquellos seres por dioses. M&amp;aacute;s tarde, empezaron a pensar en la posibilidad de que hubiese civilizaciones en otros mundos, pues las leyes de la probabilidad as&amp;iacute; lo se&amp;ntilde;alaban. Y finalmente lleg&amp;oacute; una gran nave de seres omniscientes (o casi) y entablaron relaciones diplom&amp;aacute;ticas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;En unos pocos siglos &amp;#0151;predijo el ser&amp;#0151;, ustedes estar&amp;aacute;n probablemente en situaci&amp;oacute;n de decodificar los mensajes que constantemente se env&amp;iacute;an de unos sistemas a otros, y comenzar&amp;aacute;n a comunicarse con otras comunidades inteligentes de su galaxia. Luego, les vender&amp;aacute;n a ustedes la tecnolog&amp;iacute;a necesaria, o se la alquilar&amp;aacute;n. Es lo usual. Buen negocio para todo el universo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;&amp;#0191;Puede estar pasando algo as&amp;iacute; ahora? &amp;#0151;pregunt&amp;oacute; Elvira, que ten&amp;iacute;a una taza de caf&amp;eacute; fr&amp;iacute;o en la mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;No, Elvira, todav&amp;iacute;a no&amp;#0151;contest&amp;oacute; la se&amp;ntilde;ora de Tsk meneando su extra&amp;ntilde;a cabezota&amp;#0151;. Nos ten&amp;eacute;is demasiado miedo. Es demasiado pronto; a&amp;uacute;n no conoc&amp;eacute;is gran cosa de nosotros, y la ignorancia es enemiga de la diplomacia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Cierto &amp;#0151;asent&amp;iacute;, un poco como disculpa, &amp;#0191;comprendes, Bill?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;Elvira estaba algo inquieta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Todo esto que nos ha dicho es muy interesante. Pero &amp;#0191;por qu&amp;eacute; nos lo cuenta?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Porque nadie les va a creer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;&amp;#0191;C&amp;oacute;mo est&amp;aacute; tan segura?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Lo sabemos por experiencia. Ha habido otros casos. Est&amp;aacute;n ustedes en una posici&amp;oacute;n privilegiada, cerca de una encrucijada donde se encuentran tres importantes rutas comerciales. Mucha gente va a Andr&amp;oacute;meda de compras y a vender sus productos, porque all&amp;iacute; no hay impuestos. Es un para&amp;iacute;so fiscal y tur&amp;iacute;stico. Hay un planeta en el borde de la galaxia, llamado Pix-pi-tsk, que es precioso. Tiene unos volcanes maravillosos y una temperatura estupenda. Mi marido y yo pasamos all&amp;iacute; nuestra luna de miel. Fue estupendo. Es un lugar muy rom&amp;aacute;ntico, con todos esos volcanes en erupci&amp;oacute;n y la Nebulosa del Cangrejo sobre nuestras cabezas... Algo fenomenal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Vaya &amp;#0151;le dije a mi mujer algo descontento&amp;#0151;. T&amp;uacute; nunca me llevas a sitios as&amp;iacute;, Elvira.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Por favor, Enrique. Ya lo hemos hablado. No podemos permitirnos ese gasto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;No se preocupe, Elvira &amp;#0151;dijo la extraterrestre&amp;#0151;. Podr&amp;aacute;n permitirse mucho m&amp;aacute;s que eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;Se levant&amp;oacute; de la silla donde estaba sentada y sali&amp;oacute; al pasillo para ir al dormitorio. Cuando volvi&amp;oacute;, la trompa le temblaba levemente. Se situ&amp;oacute; frente a mi mujer y le tom&amp;oacute; la mano. Era el primer contacto f&amp;iacute;sico desde que el platillo se hab&amp;iacute;a estrellado. Elvira se lo tom&amp;oacute; con tranquilidad. La extraterrestre sac&amp;oacute; una bolsita de algo parecido al cuero y volc&amp;oacute; el contenido en la palma abierta de Elvira. Era una piedra, roja y enorme, que lanz&amp;oacute; su fulgor de fresa en todas direcciones. Parec&amp;iacute;a un rub&amp;iacute;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;&amp;#0191;Qu&amp;eacute; es? &amp;#0151;pregunt&amp;eacute;, totalmente absorto en el brillo sangriento de la gema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Es nuestra moneda. Equivale a dos mil cr&amp;eacute;ditos OPU.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;&amp;#0191;Qu&amp;eacute; pueden comprar ustedes con eso? &amp;#0151;quiso saber Elvira.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Vamos a ver &amp;#0151;dijo el ser&amp;#0151;, para que se hagan una idea... Combustible para una semana o comida para tres d&amp;iacute;as.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;No es gran cosa para un rub&amp;iacute;&amp;#0151;dije yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Cierto. Sin embargo, en su planeta, esta piedra es rara y vale mucho m&amp;aacute;s. Aunque no es un rub&amp;iacute;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;&amp;#0191;Ah, no? &amp;#0191;Y entonces qu&amp;eacute; es?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Los rub&amp;iacute;es est&amp;aacute;n bien para regalar a los salvajes, pero no como regalo &amp;#0151;dijo la extraterrestre&amp;#0151;. Eso es un diamante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;Bueno, Bill, precisamente eso es lo que pens&amp;eacute;. Y es precisamente lo que dije.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Pero es de color rojo &amp;#0151;se&amp;ntilde;al&amp;eacute;&amp;#0151;. No hay diamantes rojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;Entonces mir&amp;eacute; a Elvira, que se hab&amp;iacute;a quedado como alelada observando la gema en su mano. Me mir&amp;oacute; y dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Te equivocas del todo, Enrique. Del todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;&amp;#0191;Se encuentra bien, Elvira? &amp;#0151;dijo la extraterrestre un poco preocupada. La verdad es que Elvira ten&amp;iacute;a mal aspecto. Se hab&amp;iacute;a puesto muy p&amp;aacute;lida y hab&amp;iacute;a vuelto a temblar un poco. Me acerqu&amp;eacute; a ella y la rode&amp;eacute; con mi brazo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;&amp;#0191;Qu&amp;eacute; te pasa? &amp;#0151;le dije.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Hace un tiempo vi en la tele un documental sobre gemolog&amp;iacute;a &amp;#0151;dijo Elvira, jadeando y abriendo mucho los ojos. Se solt&amp;oacute; de mi abrazo y se acerc&amp;oacute; a nuestra &amp;#0147;visitante&amp;#0148; con una expresi&amp;oacute;n muy rara en la cara. La extraterrestre no mostraba ninguna emoci&amp;oacute;n reconocible en su rostro, pero not&amp;eacute; que su trompa temblaba perceptiblemente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Deb&amp;iacute; prever esto &amp;#0151;dijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Es un diamante rojo. Es eso, &amp;#0191;no? &amp;#0151;murmur&amp;oacute; Elvira.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;La extraterrestre asinti&amp;oacute;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Es que no tenemos cambio &amp;#0151;dijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;Elvira me mir&amp;oacute; de nuevo con esa extra&amp;ntilde;a expresi&amp;oacute;n enloquecida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Enrique, somos ricos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;Eh, Bill, ya s&amp;eacute; que eso no responde tu pregunta. Calcul&amp;eacute; que un diamante tan grande pod&amp;iacute;a valer como doscientos mil d&amp;oacute;lares, y eso teniendo en cuenta que su color rojo probablemente reducir&amp;iacute;a su valor. Claro que yo no ten&amp;iacute;a ni idea de gemas. Empec&amp;eacute; a ver claro de qu&amp;eacute; modo nos hab&amp;iacute;amos hecho ricos cuando Elvira me lo explic&amp;oacute;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;¡Estupendo! &amp;#0151;dije&amp;#0151; ¡Podr&amp;eacute; comprarme un coche, adem&amp;aacute;s de reparar la casa! Debe valer una fortuna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;¡No lo entiendes! &amp;#0151;exclam&amp;oacute; Elvira con un hilo de voz&amp;#0151;. S&amp;oacute;lo hay media docena de &amp;eacute;stos en todo el mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Siete &amp;#0151;corrigi&amp;oacute; la extraterrestre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0191;Sabes lo que pens&amp;eacute; entonces, Bill? Era extraordinario. Alguien hab&amp;iacute;a corregido a Elvira por una vez. Sin embargo, ella misma se encarg&amp;oacute; de desplazar esa idea de mi confundida mente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Siete &amp;#0151;repiti&amp;oacute; Elvira, como un eco&amp;#0151;. Esto vale mucho m&amp;aacute;s que una fortuna. Miles de millones, Enrique. Somos m&amp;aacute;s ricos de lo que puedas pensar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;Tard&amp;eacute; unos segundos en darme cuenta de todas las implicaciones. Podr&amp;iacute;a hacer lo que quisiera. Dirigir mi propia empresa. ¡Qu&amp;eacute; digo de mi propia empresa; mi propia vida! ¡Que otro fregara los platos y sacara la basura! Vivir como un rey. No; como un emperador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Madre m&amp;iacute;a &amp;#0151;murmur&amp;eacute; de nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;La gr&amp;uacute;a estar&amp;aacute; aqu&amp;iacute; en dos minutos &amp;#0151;inform&amp;oacute; la extraterrestre&amp;#0151;. Es hora de irnos. Mi esposo me encarga que les diga que son ustedes unos b&amp;aacute;rbaros sumamente amables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Muchas gracias &amp;#0151;exclamamos al un&amp;iacute;sono.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;La extraterrestre me tendi&amp;oacute; la mano izquierda, que tom&amp;eacute; en mis manos y bes&amp;eacute; con emoci&amp;oacute;n. Era suave y verde y palpitaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Gracias por su hospitalidad &amp;#0151;dijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Gracias por chocar con nuestra casa &amp;#0151;respond&amp;iacute;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;S&amp;iacute; &amp;#0151;dijo Elvira, cogiendo su otra mano con delicadeza&amp;#0151;. Pueden volver a colisionar con nuestra casa cuando quieran.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Gracias, lo pensaremos &amp;#0151;dijo la extraterrestre, riendo por segunda vez&amp;#0151;. Tenemos que irnos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;La acompa&amp;ntilde;aremos hasta la nave &amp;#0151;dijo Elvira.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;Junto a la escotilla abierta, la se&amp;ntilde;ora de Tsk, del planeta Tsk-tsk, en el sistema Tsk-pix-pik, nos dio un abrazo a cada uno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Ser&amp;aacute; mejor que salgan de la casa cuando despeguemos. Puede ser peligroso &amp;#0151;dijo&amp;#0151;. Entr&amp;oacute; en la nave y salud&amp;oacute; con la mano mientras la escotilla se cerraba. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Adi&amp;oacute;s &amp;#0151;dijo. Luego la nave desapareci&amp;oacute; de repente, Bill. Se esfum&amp;oacute; en el aire.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;¡Ah&amp;iacute; va! &amp;#0191;Has visto eso, Enrique? &amp;#0151;exclam&amp;oacute; Elvira.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;Tend&amp;iacute; la mano y palp&amp;eacute; algo frente a m&amp;iacute;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;La nave sigue aqu&amp;iacute;. Debe ser una especie de camuflaje &amp;#0151;dije, dando un paso atr&amp;aacute;s&amp;#0151;. Salgamos al jard&amp;iacute;n.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;Una vez fuera, Elvira se puso a sollozar. Hac&amp;iacute;a bastante fr&amp;iacute;o. La abrac&amp;eacute; y esperamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Ya se han ido &amp;#0151;dijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;No he visto nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Se han ido &amp;#0151;repiti&amp;oacute;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;Cuando volvimos al dormitorio, el platillo no estaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;dd&gt;En este punto de la narraci&amp;oacute;n, perdimos de nuevo la se&amp;ntilde;al.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Mierda, otra vez &amp;#0151;dijo el jefe&amp;#0151;. Cuando coja a ese idiota de H*** se va a enterar de qui&amp;eacute;n soy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;H*** era el t&amp;eacute;cnico, claro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;Nuevamente, tuvimos que conformarnos con la imagen durante unos minutos. En la pantalla A, el se&amp;ntilde;or Anzola sirvi&amp;oacute; otra copa a William Jameson, que re&amp;iacute;a meneando la cabeza encantado con la historia. Entonces se puso a hablar &amp;eacute;l. En la pantalla B, la se&amp;ntilde;ora Anzola secaba a su hijo Carlos con una gran toalla. En la pantalla C, el mayordomo, Hayes, estaba cogiendo una carta del buz&amp;oacute;n y se dispon&amp;iacute;a a entrar en la casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Eh, muchacho &amp;#0151;me dijo el jefe&amp;#0151;. F&amp;iacute;jate en eso. &amp;#0191;Cu&amp;aacute;ndo ha llegado esa carta? No he visto acercarse al cartero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;No lo s&amp;eacute;, jefe &amp;#0151;contest&amp;eacute;. Yo tampoco hab&amp;iacute;a visto nada. Mir&amp;eacute; hacia atr&amp;aacute;s, donde se encontraba mi compa&amp;ntilde;ero R*** atento al tel&amp;eacute;fono. Agit&amp;oacute; la cabeza negativamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;S&amp;iacute;guele &amp;#0151;orden&amp;oacute; el jefe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;Estuvimos atentos a Hayes. Entr&amp;oacute; en la casa. La imagen cambi&amp;oacute; y le vimos preparando la bandeja de la correspondencia. Entonces se acerc&amp;oacute; al tel&amp;eacute;fono, descolg&amp;oacute; y puls&amp;oacute; una tecla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;¡Coge la puta llamada! &amp;#0151;chill&amp;oacute; el jefe dirigi&amp;eacute;ndose a R***.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;En la pantalla A, Anzola descolg&amp;oacute; el tel&amp;eacute;fono que ten&amp;iacute;a junto a &amp;eacute;l. Enseguida o&amp;iacute;mos su voz.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;S&amp;iacute;, Harry. &amp;#0191;Qu&amp;eacute; ocurre?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Se&amp;ntilde;or, he recogido una carta un poco extra&amp;ntilde;a del buz&amp;oacute;n. Supongo que alguien la puso all&amp;iacute; para gastar una broma. Lleva un remite muy raro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Bueno, &amp;#0191;y qu&amp;eacute; dice?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Eh... dice, m&amp;aacute;s o menos: &amp;#0147;Se&amp;ntilde;ores Tsk, planeta Pix-pi-tsk, Andr&amp;oacute;meda&amp;#0148;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;&amp;#0191;En serio? ¡Tr&amp;aacute;eme esa carta, Harry!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Como guste, se&amp;ntilde;or.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;dd&gt;En la pantalla C, Hayes colg&amp;oacute; el tel&amp;eacute;fono y sali&amp;oacute; del amplio recibidor con la bandeja. Empez&amp;oacute; a subir las escaleras con solemnidad. La imagen cambi&amp;oacute; y le vimos llamar a la puerta del estudio, donde estaban reunidos Jameson y Anzola. En la pantalla A, Anzola charlaba animadamente con Jameson. Al cabo de un momento, se volvi&amp;oacute; hacia la puerta y dijo algo. La puerta se abri&amp;oacute; y el mayordomo entr&amp;oacute; con la bandeja. Hayes le entreg&amp;oacute; la carta y dijo tambi&amp;eacute;n algo. Anzola le anim&amp;oacute; a irse con la mano. Hayes se fue. Lo seguimos en la pantalla C hasta el recibidor. All&amp;iacute;, se sent&amp;oacute; en su butaca y se puso a leer el &amp;#0171;Variety&amp;#0187;. El jefe sigui&amp;oacute; atento a la pantalla A.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;F&amp;iacute;jate en eso, chico &amp;#0151;dijo. Mir&amp;eacute; la pantalla. Anzola hab&amp;iacute;a terminado de leer la carta y parec&amp;iacute;a muy alegre. Entonces descolg&amp;oacute; el tel&amp;eacute;fono y puls&amp;oacute; una tecla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;Enseguida o&amp;iacute;mos la voz de Hayes.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;&amp;#0191;Se&amp;ntilde;or?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;¡Harry! Ve al jard&amp;iacute;n y dile a mi esposa que venga aqu&amp;iacute;. Que venga Charlie tambi&amp;eacute;n. &amp;#0191;O. K.?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;S&amp;iacute;, se&amp;ntilde;or.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;dd&gt;Miramos la pantalla C. En el recibidor, Hayes hab&amp;iacute;a dejado el &amp;#0171;Variety&amp;#0187; abierto sobre la butaca y se dispon&amp;iacute;a a abrir la puerta acristalada que daba al jard&amp;iacute;n. En la pantalla B, Elvira Anzola tomaba el sol mientras el peque&amp;ntilde;o jugaba con su perro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Cómo est&amp;aacute; la se&amp;ntilde;ora... &amp;#0151;dijo R*** mirando la pantalla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Cierra la boca y abre los o&amp;iacute;dos, idiota &amp;#0151;le dijo el jefe sin dejar de mirar las pantallas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;Elvira Anzola se hab&amp;iacute;a levantado y se estaba poniendo un sencillo vestido verde con rayas rojas. Le sentaba muy bien. No parec&amp;iacute;a un vestido de quinientos d&amp;oacute;lares, aunque probablemente es lo que costaba. Subi&amp;oacute; las escaleras, descalza, llevando a su hijo de la mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;De repente, o&amp;iacute;mos la voz del peque&amp;ntilde;o.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Mam&amp;aacute;, tengo hambre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Luego, Carlos &lt;i&gt;&amp;#0151;dijo ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;¡Por fin ten&amp;iacute;amos sonido! Un instante despu&amp;eacute;s, H*** entr&amp;oacute; jadeando en el furg&amp;oacute;n.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Hab&amp;iacute;a una rata enorme comi&amp;eacute;ndose los cables &amp;#0151;dijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;El jefe se volvi&amp;oacute; hacia &amp;eacute;l.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;¡Silencio! &amp;#0151; orden&amp;oacute; irritado. Mir&amp;oacute; de nuevo las pantallas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Sube el volumen en la A &amp;#0151;me dijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;As&amp;iacute; lo hice. En la pantalla A, William Jameson le&amp;iacute;a la carta que el mayordomo hab&amp;iacute;a tra&amp;iacute;do.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Todo esto es una patra&amp;ntilde;a que has montado para tomarme el pelo, &amp;#0191;verdad? La historia de cómo te hiciste rico es absurda, pero esto ya es demasiado... &lt;i&gt;&amp;#0151;dijo Jameson, mirando a Anzola.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Ya s&amp;eacute; que te he gastado bromas antes, pero esta vez no &lt;i&gt;&amp;#0151;contest&amp;oacute; Anzola riendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;En la pantalla C, la señora Anzola llam&amp;oacute; a la puerta y la abri&amp;oacute; sin esperar. En la pantalla A, Jameson y Anzola se levantaron de sus asientos para recibirla. Jameson le estrech&amp;oacute; la mano y se puso en cuclillas para hacer lo propio con el ni&amp;ntilde;o, que intent&amp;oacute; estruj&amp;aacute;rsela sin &amp;eacute;xito.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Eh, chico &lt;i&gt;&amp;#0151;dijo Jameson&amp;#0151;&lt;/i&gt;. Ten cuidado o me romper&amp;aacute;s alg&amp;uacute;n hueso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Si&amp;eacute;ntate, Elvira &lt;i&gt;&amp;#0151;pidi&amp;oacute; Anzola a su esposa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;Elvira Anzola tom&amp;oacute; asiento en la tercera butaca, frente a ellos, dando la espalda a la c&amp;aacute;mara. No pod&amp;iacute;amos ver su cara. Sin embargo, no necesitamos verla para constatar su asombro cuando su marido le dio aquella condenada carta.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Dios &lt;i&gt;&amp;#0151;murmur&amp;oacute; al leer el remite&amp;#0151;.&lt;/i&gt; No es otra broma tuya, &amp;#0191;verdad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Te juro que no &lt;i&gt;&amp;#0151;dijo Anzola, con gesto alegre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;Entonces la señora Anzola empez&amp;oacute; a re&amp;iacute;r y a exclamar alegremente. Abri&amp;oacute; el sobre con nerviosismo y extrajo el mensaje de su interior.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;L&amp;eacute;elo para Carlos, &amp;#0191;quieres? &lt;i&gt;&amp;#0151;pidi&amp;oacute; Anzola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;La señora Anzola asinti&amp;oacute; con la cabeza, despleg&amp;oacute; el folio y comenz&amp;oacute; a leer con voz algo temblorosa.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Dice: &amp;#0171;Hola, humanos Enrique y Elvira. Espero que no tuvierais ninguna dificultad para hacer efectiva la indemnizaci&amp;oacute;n. Os vimos en un telediario. Ten&amp;iacute;ais buen aspecto (para ser mam&amp;iacute;feros). Sabemos que ten&amp;eacute;is un peque&amp;ntilde;o humano entre vosotros. ¡Felicidades! Cuando tuvimos noticias vuestras se me ocurri&amp;oacute; escribiros. El cartero ten&amp;iacute;a miedo de aterrizar en la Tierra. Mi esposo y yo estamos aqu&amp;iacute; en Andr&amp;oacute;meda de vacaciones. Ahora tambi&amp;eacute;n nosotros somos millonarios. ¡Nos toc&amp;oacute; la Loter&amp;iacute;a Gal&amp;aacute;ctica! Nos compramos una nave nueva y un asteroide m&amp;aacute;s grande. Mi esposo cree que nos disteis suerte. Incluso nuestra hija se cas&amp;oacute; por fin, y ya tiene su propio secador. Ten&amp;iacute;a muchas ganas de chocar con vuestra casa para conoceros.&amp;#0187; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Virgen santa &lt;i&gt;&amp;#0151;dijo de pronto.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;&amp;#0191;Dice &amp;#0147virgen santa&amp;#0148;, mam&amp;aacute;? &lt;i&gt;&amp;#0151;intervino el ni&amp;ntilde;o.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;No, hijo &lt;i&gt;&amp;#0151;contest&amp;oacute; ella&amp;#0151; &lt;/i&gt;Dice: &amp;#0147;&amp;#0191;Ha llegado ya?&amp;#0148;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;dd&gt;En ese instante, un enorme estruendo se oy&amp;oacute; fuera del furg&amp;oacute;n. Como una bomba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;¡Mierda! &amp;#0151;dijo R***, quit&amp;aacute;ndose los auriculares de un tir&amp;oacute;n&amp;#0151; ¡Casi me revientan los t&amp;iacute;mpanos!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;El jefe se levant&amp;oacute; r&amp;aacute;pidamente y sali&amp;oacute; del furg&amp;oacute;n. Yo le segu&amp;iacute; afuera. Estaba mirando la casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;&amp;#0151;Mira, muchacho &amp;#0151;dijo, se&amp;ntilde;alando con un dedo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dd&gt;Incrustado en el tejado de la mansi&amp;oacute;n, un platillo plateado brillaba con reflejos cegadores bajo el sol de Florida.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;copy;1998 Jean Mallart&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29428332-114976085227344576?l=coprolitos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://coprolitos.blogspot.com/feeds/114976085227344576/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29428332&amp;postID=114976085227344576' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29428332/posts/default/114976085227344576'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29428332/posts/default/114976085227344576'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://coprolitos.blogspot.com/2006/06/una-visita-inesperada-relato-ciencia.html' title='Una visita inesperada [relato] [ciencia ficción / humor]'/><author><name>Jean Mallart</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_FdMipHpt0wo/S2VTMIyd3EI/AAAAAAAAArI/BICyPTlT5JQ/S220/monograma_360.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
